Tecno

El peligro de la innovación: IA en armas nucleares

single-image
 

Desde 1945 no se ha presenciado otra Guerra Mundial, ni se ha detonado ninguna otra bomba atómica con fines bélicos. Luego de los sucesos ocurridos en Hiroshima y Nagasaki, pensar en que la siguiente Guerra Mundial podría desencadenar diversos ataques de ese tipo, han hecho que los esfuerzos por resolver los conflictos de forma pacífica aumenten.

Sin embargo, los «países nucleares» han continuado con sus investigaciones y el desarrollo de su armamento nuclear. El problema es que ahora se añade un nuevo elemento al sector: Inteligencia Artificial (IA).

Ya en ocasiones anteriores se ha explicado los grandes beneficios que puede tener la IA en áreas como salud, tecnología, educación, recreación, etc., pero la única parte negativa de la que se habla cuando se hace referencia a esta innovación es a la sustitución y pérdida de empleos humanos debido a las máquinas. Sin embargo, hay una cara mucho más siniestra y es el uso de Inteligencia Artificial en armas atómicas.

Hace unos meses, se reportó que Rusia estaba empezando a utilizar esta tecnología en parte de su armamento, haciendo énfasis en los misiles dirigidos. Pero de acuerdo con Vincent Boulanin, un investigador del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), los avances en IA muestran que hay «un enorme potencial en la energía nuclear, como en las áreas de las armas convencionales y cibernéticas».

La carrera nuclear que se está llevado a acabo actualmente, con la modernización del arsenal de Estados Unidos, Corea del Norte sin verdaderas intenciones de abandonar su programa nuclear y el aumento de tensiones entre India y Pakistán pueden encender las alarmas a nivel internacional.

+

Sin embargo, Boulanin asegura que, a pesar de lo sombrío del panorama, «en realidad, sabemos muy poco sobre el uso de la IA en los sistemas de armas nucleares en la actualidad», ya que Rusia es el único país que ha manifestado sus intenciones de empezar a desarrollar armamento nuclear impulsado por esta tecnología.

Pero uno de las más grandes preocupaciones del SIPRI es que «la novedad implica nuevas vulnerabilidades». Y en este caso una vulnerabilidad no costará sólo unos cientos de dólares robados o la información de alguna empresa, sino la vida de miles de personas.

Claramente el mundo no quiere caer en una guerra nuclear, ya que el resultado sería una inminente destrucción. Sin embargo, si los gobiernos deciden incluir nuevas tecnologías para renovar su arsenal, es necesario que cuenten con excelentes programas de seguridad para evitar vulnerabilidades en elementos tan delicados.


The following two tabs change content below.
Avatar

Auri Díaz

Soy estudiante de Estudios Internacionales, interesada en las nuevas tecnologías y su impacto en el mundo. Fiel creyente que la tenacidad es la base del éxito.

Deja un comentario