Strive reforzó su apuesta por Bitcoin con la compra de 6.182 BTC entre el 17 y el 23 de octubre por unos US$ 511,4 millones. La operación elevó su tesorería a 43.000 BTC y redujo la distancia que la separa de las mayores compañías cotizadas que acumulan la criptomoneda. Además, abrió un programa de emisión de preferentes cuyo límite no equivale a fondos ya captados.
La compañía comunicó la adquisición en un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos. El reporte sitúa a Strive en el cuarto puesto entre las empresas públicas con más Bitcoin. Ese orden refleja las tenencias conocidas al 26 de octubre y puede cambiar si cualquiera de los participantes sigue comprando o vende parte de sus reservas.
Strive reduce la distancia con las mayores tesorerías de Bitcoin
Con 43.000 BTC, Strive se aproxima a Twenty One, que registra 43.514 BTC, y a Metaplanet, con 44.000 BTC, según los datos citados en la cobertura. Strategy continúa muy por delante, con 848.517 BTC. Las cifras muestran que la disputa inmediata de Strive no es por el liderazgo absoluto, sino por los puestos segundo y tercero del grupo de compañías cotizadas.
Matt Cole, director ejecutivo de Strive, ha expresado la meta de cerrar 2026 como la segunda mayor tenedora corporativa pública de Bitcoin. Para alcanzarla no basta con superar la diferencia actual frente a Metaplanet: esa empresa y Twenty One también pueden aumentar sus balances. Por ello, la posición relativa dependerá tanto de las próximas adquisiciones de Strive como de los movimientos de sus competidores.
La compra reciente supone un incremento de 6.182 BTC respecto de los 36.818 BTC que la firma tenía una semana antes. El valor en dólares de esa cartera fluctúa con el precio de mercado, mientras la cantidad de monedas permite seguir la evolución de la estrategia sin confundirla con ganancias realizadas. Un balance más grande aumenta la exposición de Strive a futuras subidas y caídas de Bitcoin.
Un programa de financiación por hasta US$ 1.000 millones
Strive anunció un programa para colocar en el mercado, de forma gradual, hasta US$ 1.000 millones en acciones preferentes perpetuas SATS.
El anuncio aclara que los recursos netos podrían destinarse a nuevas compras de Bitcoin, capital de trabajo, inversiones y otros fines corporativos. La cifra es un límite de emisión: no significa que la empresa haya vendido ya todos esos títulos ni que vaya a invertir la totalidad en BTC.
La nueva vía se suma a una colocación de siete millones de acciones SATS cerrada el 20 de octubre, que aportó cerca de US$ 630 millones antes de gastos. Estos títulos contemplan un dividendo anual del 15%. Strive informó además que terminó el 23 de octubre con US$ 504,4 millones en efectivo y equivalentes, frente a US$ 317,5 millones una semana antes.
La carrera exige mirar más allá del número de BTC
La emisión de preferentes puede facilitar compras adicionales, pero también incorpora compromisos financieros vinculados a sus dividendos. Para los accionistas ordinarios, importa observar cuánto Bitcoin acumula la compañía por acción y cómo evoluciona el costo de financiar esa acumulación, especialmente si emite más títulos o si el precio del activo retrocede.
Por ahora, la adquisición de US$ 511,4 millones confirma una aceleración de la estrategia de Strive y la deja cerca de las dos tesorerías que tiene por delante. Su objetivo de alcanzar el segundo puesto sigue abierto: dependerá de la ejecución del programa de financiación, del ritmo de compra y de una clasificación que cambia con cada nuevo reporte corporativo.
