SoftBank estudia un plan de inversión de US$ 50.000 millones en inteligencia artificial, nuevas tecnologías y centros de datos en Malasia, según anunció el primer ministro Anwar Ibrahim. El proyecto abarcaría el estado de Sarawak, su capital Kuching y zonas de la Malasia peninsular, aunque todavía se encuentra en una etapa de conversaciones.
Un informe de Nikkei Asia señala que el grupo japonés aportaría solo una parte del monto total y que se recurriría también a financiación de proyectos y otras fuentes. Por eso, la cifra anunciada representa la escala del plan considerado, no una transferencia de capital ya realizada por SoftBank.
Qué comprende el plan de US$ 50.000 millones
Anwar relató en un discurso publicado el 24 de octubre que había conversado por videollamada con Masayoshi Son, presidente y director ejecutivo de SoftBank. Según el mandatario, Son le comunicó la selección de Sarawak, Kuching y la península como ubicaciones para ampliar inversiones tecnológicas de gran tamaño.
El jefe de Gobierno vinculó la propuesta con nuevas oportunidades laborales y pidió a los estudiantes prestar atención a las capacidades que demandaría ese desarrollo. Su intervención no precisó un cronograma de construcción, el reparto de fondos entre socios ni la cantidad de centros de datos que podrían surgir del plan.
La distinción financiera es central. Un programa de US$ 50.000 millones puede reunir aportes de capital, préstamos y recursos de varias entidades, mientras que cada instalación requiere sus propios permisos, suministro eléctrico y contratos comerciales. Esas decisiones determinarán cuánto del plan avanza hacia obras concretas.
El acuerdo previo con Grab y PETROS
La conversación llega después de que SoftBank firmara el 8 de octubre un acuerdo marco con Grab y Petroleum Sarawak, conocida como PETROS, para explorar una plataforma de infraestructura digital e inteligencia artificial en Sarawak. Ese documento plantea elaborar una hoja de ruta por fases; todavía no equivale al anuncio de una instalación terminada.
Las tres partes prevén estudiar infraestructura de cómputo para IA y servicios asociados, además de oportunidades en robótica, tecnologías avanzadas y formación de talento local. SoftBank aportaría experiencia en tecnología y semiconductores, Grab su red digital regional y PETROS conocimientos sobre recursos energéticos y desarrollo de infraestructura.
El componente eléctrico resulta especialmente relevante para los centros de datos, que necesitan potencia continua y sistemas de refrigeración. La participación de una empresa energética local puede ayudar a analizar suministros y emplazamientos, aunque la viabilidad de cada proyecto dependerá de acuerdos técnicos y económicos posteriores.
Las condiciones para convertirlo en obras
Malasia busca consolidarse como un centro regional de infraestructura digital y ve en Sarawak una opción para atraer actividades de mayor valor añadido. Para SoftBank, el país podría funcionar como plataforma desde la cual ampliar sus inversiones en IA hacia otros mercados asiáticos, en línea con su expansión internacional.
Por ahora, el paso verificable es el acuerdo exploratorio en Sarawak y la declaración pública del primer ministro sobre un plan de mayor escala.
Los próximos hitos serán conocer los socios financieros, los sitios definitivos, las etapas de construcción y los compromisos de energía y clientes. Solo entonces podrá medirse qué parte de los US$ 50.000 millones llega efectivamente a ejecutarse.
