El economista Peter Schiff volvió a cuestionar la resistencia de Bitcoin en una publicación del 24 de octubre. Afirmó que la criptomoneda había bajado de los USD 80.000 y señaló los USD 75.000 como posible siguiente nivel.
Su pronóstico llegó acompañado de una advertencia concreta: si esa zona cedía durante la jornada, el fin de semana podría resultar especialmente difícil para quienes mantienen exposición al activo.
El mensaje también puso el foco en los fondos cotizados de Bitcoin. Aunque el precio de la criptomoneda se mueve todos los días y a todas horas, las participaciones de los ETF estadounidenses se negocian durante las sesiones habilitadas por las bolsas. Esa diferencia de horarios puede dejar a sus tenedores observando una caída de sábado o domingo sin la posibilidad habitual de vender sus acciones hasta la reapertura del mercado.
La zona de USD 75.000 entra en el debate
La referencia a los USD 75.000 no equivale a una señal de que Bitcoin vaya a llegar necesariamente a ese precio. Es un escenario planteado por el inversor a partir del nivel que, según indicó, se había perdido. Entre ambos valores hay una distancia de USD 5.000, suficiente para que un movimiento rápido altere el ánimo del mercado, pero insuficiente por sí sola para describir la tendencia de fondo.
Para evaluar si la presión vendedora persiste, los operadores suelen observar si el precio se mantiene por debajo de un umbral, cuánto volumen acompaña el movimiento y qué ocurre cuando aparecen compradores.
Un descenso momentáneo seguido de una recuperación ofrece una lectura distinta de una caída sostenida. El tuit no aporta esos elementos, por lo que conviene tratar su cifra como una hipótesis y no como un objetivo confirmado por el mercado.
El riesgo particular de mantener Bitcoin mediante ETF
La advertencia sobre los ETF se apoya en una diferencia práctica. Quien posee Bitcoin directamente puede intentar operar durante el fin de semana en una plataforma que esté abierta, sujeto a su liquidez, comisiones y capacidad de ejecución. Quien mantiene acciones de un ETF depende del horario del mercado donde cotizan, de modo que un cambio brusco del precio subyacente puede reflejarse en la siguiente sesión como una apertura muy distinta del cierre anterior.
Eso no significa que todos los inversores en fondos sufran la misma pérdida ni que una venta el lunes sea inevitable. El resultado depende del recorrido de Bitcoin antes de que vuelvan a abrir las bolsas, del precio al que se negocie el ETF y de la estrategia de cada titular. También puede haber un rebote durante el mismo fin de semana, una posibilidad que la advertencia no descarta.
Una opinión bajista frente a un mercado que sigue abierto
El tono del comentario refleja una visión marcadamente pesimista, pero la publicación no constituye una recomendación personalizada ni reemplaza una comprobación del precio en tiempo real.
En un mercado continuo, una afirmación hecha a una hora determinada puede perder vigencia rápidamente si cambia la cotización. Por eso resulta importante separar lo que el autor dijo que estaba ocurriendo de lo que efectivamente suceda después.
La atención del mercado se concentra ahora en la capacidad de bitcoin para defender los $80.000 y en la posibilidad de que la presión vendedora extienda la caída hacia los $75.000.
Para los inversores en ETF, la reapertura bursátil añadirá un factor clave: comprobar cómo se trasladan los movimientos del fin de semana a las cotizaciones de estos instrumentos.
Por ahora, el escenario sigue abierto y las próximas sesiones serán determinantes para evaluar si la debilidad actual se profundiza o da paso a una recuperación.
