Mientras los mercados tradicionales duermen el fin de semana, Markets.xyz opera acciones tokenizadas, oro y perpetuos las 24 horas → Descargá la app.
Espacio patrocinadoBlackRock considera que los agentes de IA podrían convertirse en una nueva fuente de demanda para las stablecoins. En su informe «The Machine-Native Economy», la gestora describe un escenario en el que estos programas compran datos, servicios y capacidad de cómputo mediante pagos automatizados.
El documento sitúa la capitalización de las stablecoins por encima de $300.000 millones en septiembre de 2026. Ese monto corresponde a los tokens en circulación. La tesis se refiere a su posible utilización dentro de una economía con mayor participación de sistemas autónomos.
De responder preguntas a pagar por servicios digitales
Un ejemplo hipotético ayuda a entender esta posibilidad. Una empresa encarga a un agente de IA comparar precios de proveedores. Para completar el trabajo, el programa necesita consultar una base de datos de pago. Dentro de un presupuesto autorizado, podría abonar esa consulta, recibir la información y continuar el análisis. El pago pasaría a ser una etapa del proceso, junto con la búsqueda, la comparación y la elaboración del resultado.
Para la empresa, la pregunta práctica sería cuánto cuesta obtener cada resultado útil. Para el proveedor de información, aparecería la posibilidad de cobrar por consultas individuales realizadas por programas, además de ofrecer suscripciones a usuarios humanos.
Cómo funcionan los pagos por uso con stablecoins
Una de las propuestas técnicas para este modelo es x402, un estándar abierto de pagos por Internet. Según su documentación oficial, cuando un servicio recibe una solicitud sin el pago requerido, responde con el código HTTP 402. El cliente puede entonces realizar el pago y repetir la solicitud para acceder al recurso.
El esquema permite cobrar por servicios digitales, consultas a interfaces de programación y contenido de pago. Las stablecoins constituyen uno de sus principales casos de uso. El estándar admite distintas redes y no cobra una comisión propia de protocolo, aunque siguen existiendo los costos asociados a la red de pagos.
La lógica comercial es sencilla: pagar por lo que se consume. En el ejemplo anterior, el agente compraría una consulta específica. La conveniencia dependería de su precio, de la calidad de la respuesta y del costo total de completar el trabajo. Automatizar el cobro facilita la operación, pero evaluar si el servicio aporta valor sigue siendo fundamental.
El costo de la IA también acerca cómputo y pagos
La relación entre infraestructura financiera y uso de IA también aparece en movimientos empresariales. Stripe anunció el 19 de agosto un acuerdo para adquirir OpenRouter, una plataforma que permite distribuir solicitudes entre más de 400 modelos de más de 80 proveedores.
Según ese comunicado, OpenRouter evalúa variables como la complejidad de la tarea, el precio, la velocidad y la fiabilidad para seleccionar el modelo. Stripe plantea combinar esa capacidad con sus herramientas financieras para ayudar a las empresas a administrar ingresos y costos. La operación muestra el interés comercial por gestionar el gasto que generan las aplicaciones de IA.
Desde una perspectiva práctica, pagar automáticamente y elegir bien dónde gastar son problemas relacionados. Un agente que accede a servicios externos necesita un presupuesto, criterios de selección y mecanismos para comprobar que recibió lo solicitado. Para evaluar la adopción de estos sistemas, resultará útil observar su uso recurrente, los costos por tarea y la calidad de los resultados entregados.
