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Espacio patrocinadoLa Comisión de Bolsa y Valores de Tailandia (SEC) abrió una consulta pública para limitar las transferencias de stablecoins que salen de su sistema regulado hacia wallets privadas u operadores extranjeros, una medida que apunta de lleno al riel por el que, en el sudeste asiático, circulan remesas y capital al margen de la banca.
El organismo aprobó los principios el 3 de septiembre y publicó la propuesta el 11 (anuncio № 191/2569), con comentarios abiertos hasta el 25 de septiembre. La SEC la enmarca como respuesta al lavado de dinero, el cibercrimen y los intentos de sortear los controles a las transferencias internacionales de fondos.
Cómo funcionaría el límite
El tope se fijaría en 5 millones de baht -unos 151.000 dólares- por cliente, por operador y por día, calculado por separado para depósitos y para retiros, y solo alcanzaría a los movimientos que involucran una wallet externa o un operador extranjero.
El monto permitido debería además guardar coherencia con los ingresos y la situación financiera declarados del usuario, de modo que un operador podría aplicar un techo bastante más bajo cuando la operación no cuadre con los datos del KYC.
A eso se suma la regla del mismo titular: los depósitos solo podrían provenir de una cuenta o wallet verificada a nombre del cliente, y los retiros solo podrían enviarse a otra cuenta o wallet de ese mismo titular. En la práctica quedaría bloqueado usar un exchange regulado para enviar stablecoins a un tercero -un familiar, un amigo o un comercio-, algo que hoy es rutina.
Quedarían exentos los traspasos entre operadores tailandeses regulados cuando ambos cumplan el Travel Rule, las empresas que mueven stablecoins a su propio nombre con fines comerciales, las instituciones supervisadas por el Banco de Tailandia con autorización del banco central y los creadores de mercado que aportan liquidez en pares stablecoin-baht.
El blanco es el USDT
El peso de la medida se entiende con las propias cifras de la SEC. Según su radiografía de mercado de julio de 2026, el volumen diario promedio en los exchanges licenciados fue de 1.378 millones de baht, un 27,13% menos que en junio, con activos de clientes por unos 61.700 millones de baht y cerca de 121.000 cuentas activas.
De ese volumen, el USDT concentró el 66% -alrededor de 914 millones de baht diarios-, frente al 16% de Bitcoin y el 4% de Ethereum, sobre una base de 7 exchanges, 14 brokers y 4 dealers autorizados.
Ni el USDT ni el USDC están prohibidos: la SEC los sumó a su lista de activos aprobados como pares base en marzo de 2025. Lo que busca la propuesta no es vetar la stablecoin, sino estrechar el corredor por el que sale hacia el autocustodio y, como había advertido el banco central en julio, hacia flujos estructurados para evadir la divulgación.
Apertura con guardarraíles
La jugada convive con una política que, en paralelo, corteja al capital cripto. Tailandia mantiene exención del impuesto a las ganancias de capital para el trading en plataformas reguladas entre enero de 2025 y diciembre de 2029, puso en marcha el sandbox turístico TouristDigiPay -dieciocho meses desde el último trimestre de 2025 para que los visitantes conviertan cripto a baht y gasten dentro del país- y avanza con una stablecoin propia respaldada 1:1 por el baht, orientada de entrada a la liquidación institucional.
El límite de la propuesta es también su punto ciego: el tope y la regla del mismo titular solo rigen para las operaciones que pasan por operadores licenciados.
Las transferencias entre pares que nunca tocan una plataforma tailandesa quedan fuera del alcance del regulador, que reconoce esa frontera de jurisdicción. De prosperar, el paquete -que además fija un ticket mínimo de 3 millones de baht para operaciones fuera de plataforma- entraría en vigor sesenta días después de publicarse la notificación definitiva.
