Linka financia el comercio Perú-Asia con stablecoins, allí donde la banca tradicional ya no alcanza

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El auge portuario que convirtió a Perú en la puerta del Pacífico hacia China abrió, de paso, una oportunidad que la banca tradicional no terminó de capturar, y una fintech de origen peruano se está moviendo rápido para ocuparla.

Linka financia importaciones y exportaciones con stablecoins ancladas al dólar, y aporta la liquidez inmediata que un negocio necesita en el tramo más incómodo de cualquier operación de comercio exterior: el que va desde que la mercadería se despacha hasta que el pago internacional finalmente llega, muchas semanas después.

Su fundador y director ejecutivo, Víctor Egoavil, sostiene que el país dejó de ser un actor secundario en el mapa logístico regional para transformarse en uno de los grandes centros de distribución de América Latina, un giro que, a su juicio, coloca a las stablecoins en el centro del comercio exterior antes que en cualquier otro terreno.

Perú, de escala secundaria a hub del Pacífico

El punto más visible de esa transformación es el puerto de Chancay, el megaproyecto de Cosco Shipping inaugurado en noviembre de 2024 con la presencia de Xi Jinping y del Gobierno peruano, levantado con una inversión inicial cercana a los 1.300 millones de dólares y presentado como el nuevo nodo de conexión entre China y el Pacífico sudamericano.

En su primer año de operación, la terminal recibió cerca de trescientas embarcaciones y movilizó más de 270.000 contenedores, cifras que empiezan a dar forma a la ambición del proyecto.

Chancay, sin embargo, es apenas la pieza más llamativa de un plan más amplio. Perú cuenta con un Plan Nacional de Desarrollo Portuario 2024–2030 que proyecta una expansión considerable de su infraestructura marítima, con la meta declarada de posicionar al país como el hub portuario de la costa oeste de Sudamérica, y Egoavil calcula que hasta diez terminales podrían quedar operativas en los próximos cinco o seis años.

«Perú se volvió un país clave en América, no solo por los barcos y la capacidad de carga, sino por su impronta como hub logístico que va a recolectar productos de Brasil, Bolivia, Colombia y los países cercanos, para distribuirlos por este puerto», afirma el ejecutivo. Ese rol de recolección y redistribución, agrega, atrae interés e inversión tanto de los vecinos de Perú como de capitales extranjeros.

El hueco que dejan los bancos

Durante años, el financiamiento del comercio exterior peruano quedó en manos casi exclusivas de la banca, con una oferta de préstamos limitada y tiempos que rara vez acompañan el ritmo de una operación internacional. Sobre ese vacío es donde Egoavil ubica la propuesta de Linka, apoyada en una liquidez que los importadores y exportadores necesitan para cumplir con sus pagos y que las stablecoins entregan sin la fricción de la red bancaria.

Las cifras del mercado que la compañía busca capturar ayudan a dimensionar la apuesta. Según estimaciones que cita el propio Egoavil, los terminales DP World y APM del Callao procesaron alrededor de 60.000 millones de dólares en 2024, mientras que Chancay podría alcanzar unos 50.000 millones de volumen propio hacia 2030 o 2031.

«El beneficio con stablecoins es que recibes el pago hoy, la transacción es más barata y, sobre todo, es trazable y mucho más rápida. No hay bancos corresponsales, no hay demoras», resume el fundador, y señala el punto exacto donde la infraestructura tradicional pierde terreno frente a la liquidación en cadena.

Un modelo que combina USDT y moneda local

El caso de uso que Linka impulsa es deliberadamente acotado. La compañía permite que importadores y exportadores accedan con rapidez a capital de trabajo mediante financiamiento en USDT -la stablecoin vinculada al dólar-, mientras el tramo local de la operación se liquida en moneda nacional, de modo que el negocio salda su obligación internacional sin quedar atrapado en los tiempos del sistema financiero convencional.

Con ese esquema se ataca uno de los mayores desafíos del comercio transfronterizo, el desfase entre el envío de la mercadería, el cobro internacional y el pago de las obligaciones locales.

«La empresa proporciona liquidez en USDT para financiar envíos cuando la operación lo requiere y luego facilita la liquidación en moneda fiat, permitiendo que el proceso comercial continúe sin depender exclusivamente de mecanismos financieros tradicionales», explica Egoavil. El financiamiento, además, no se limita al terreno operativo, ya que Linka concede también préstamos en USDT tanto a exportadores como a importadores.

Ese enfoque se apoya en una huella regional que ya cubre siete países -Perú, México, Chile, Colombia, Argentina, Bolivia y Honduras-, con soporte para el sol, los pesos mexicano, chileno, colombiano y argentino, el boliviano y el dólar, y con clientes en Estados Unidos, Europa y Asia. La ruta Perú–China es, por ahora, el corredor donde la propuesta se expresa con mayor nitidez.

El respaldo de Tether

La expansión de Linka llega acompañada de un aval de peso, ya que la empresa forma parte del portafolio de inversiones de Tether desde 2024, y Egoavil sostiene que es la única compañía peruana dentro de ese grupo. El dato la coloca en la misma órbita de una estrategia con la que el emisor de USDT viene financiando infraestructura de pagos con stablecoins por toda América Latina.

Esa señal no es menor en una región donde el dólar digital funciona menos como instrumento especulativo y más como refugio cotidiano frente a la volatilidad de las monedas locales, un contexto que explica el apetito de Tether por plataformas de pagos y trade finance en el continente.

De Lima a Estados Unidos

Al pulso comercial se suma ahora una validación internacional. Linka fue seleccionada entre 742 aplicantes para integrar el primer grupo de «Venture Ready: De Perú a Estados Unidos», un programa impulsado por Golden Circle y la Embajada de Estados Unidos en Perú, con respaldo del Departamento de Estado, que durante ocho semanas prepara a treinta startups peruanas para presentarse ante el capital de riesgo estadounidense.

«Es un honor para nosotros haber sido elegidos para participar de este prestigioso programa, y esperamos aprender mucho para poder llevar nuestro potencial empresario al mercado estadounidense, ya que apostamos por una expansión global», señala Egoavil.

María Gracia Agurto, directora ejecutiva de Golden Circle, enmarca la iniciativa en una carencia concreta del ecosistema local. «En Perú no faltan fundadores con talento y ambición, pero acceder al capital riesgo estadounidense requiere algo más que una buena presentación; los fundadores también necesitan el contexto, la preparación y la confianza necesarios para que esa conversación dé sus frutos», apunta.

El programa culminará con un foro de inversión presencial durante la Peru Tech Week, que reunirá a las startups seleccionadas con inversores de Estados Unidos.

Entre el auge portuario que redibuja el comercio del Pacífico y una adopción de stablecoins que avanza a ras de suelo en América Latina, Linka se ubica justo en el cruce de ambas corrientes, con la mercadería que entra y sale de Perú como primer campo de pruebas de un modelo que aspira a escalar mucho más allá.

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