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Espacio patrocinadoPuntos claves:
- Trezor elevó el alcance de la filtración de datos de sus clientes de 13.689 a más de 80.000 personas.
- Los nuevos afectados son 67.000 compradores de Estados Unidos cuyos pedidos, de entre 2019 y 2021, debían haber sido eliminados.
- No se comprometieron dispositivos, claves privadas ni fondos: el riesgo es de phishing y de seguridad física.
El fabricante de hardware wallets Trezor reconoció que la filtración de datos que reveló en agosto es mucho mayor de lo informado, y que su alcance total trepa a más de 80.000 personas, resultado de sumar los 13.689 clientes del primer aviso y los 67.000 de esta última actualización.
La compañía explicó que el pasado 2 de septiembre su proveedor de logística, ShipMonk, le comunicó que la brecha era más amplia de lo estimado y que incluía registros de una etapa previa de cooperación.
Con esa actualización, publicada el 4 de septiembre, se suman otros 67.000 clientes de Estados Unidos cuyos datos quedaron completamente expuestos: nombre, correo electrónico, número de teléfono, dirección de envío y número de pedido. Todos fueron notificados por correo, de modo que quien no haya recibido un aviso desde la dirección oficial de la empresa no figura entre los afectados.
Datos que debían estar borrados
El detalle más incómodo para Trezor está en la antigüedad de esos registros, que corresponden a pedidos realizados entre noviembre de 2019 y agosto de 2021, una franja que -según la propia política de la firma- no debería seguir almacenada, ya que Trezor exige a sus socios logísticos eliminar o anonimizar los datos de cada orden 90 días después de la entrega.
La empresa sostiene que cumplió su parte y que el fallo fue de ShipMonk. «Durante toda nuestra relación con ShipMonk, solicitamos y recibimos reiteradamente una confirmación por escrito de la eliminación de los datos, en línea con nuestro contrato, nuestra política de datos y comunicaciones previas», señaló, antes de lamentar que «pese a recibir esa confirmación, los datos no fueron eliminados de sus sistemas».
La filtración original, del 13 de agosto, había afectado a 13.689 personas -11.742 con exposición completa y 1.947 parcial- en pedidos de Estados Unidos, Reino Unido, Suecia, Colombia, Brasil, Italia y Portugal despachados entre el 10 de mayo y el 8 de agosto de 2026.
El dispositivo sigue seguro, el riesgo es otro
Trezor insistió en que ni sus sistemas ni los monederos fueron vulnerados, y que no hay indicios de que se hayan expuesto las copias de seguridad, las claves privadas o los datos de los dispositivos.
El peligro es distinto y, para los tenedores de criptomonedas, nada menor: con nombres, teléfonos y direcciones en manos de terceros, los afectados se vuelven blancos fáciles de campañas de phishing dirigidas, de llamadas y cartas fraudulentas, e incluso de riesgos para su seguridad física.
La compañía recomendó desconfiar de cualquier mensaje que exija acción inmediata o solicite información personal, contrastar siempre las comunicaciones con sus canales oficiales y, sobre todo, no introducir jamás la copia de seguridad de la wallet en ningún sitio web. Es, recordó, la primera vez desde su fundación en 2013 que una brecha expone números de teléfono y direcciones de sus clientes.
Entrega anónima como respuesta
Para contener el problema de raíz, Trezor adelantó el despliegue de su función de entrega anónima, que combina un proceso de compra dedicado, retiro en punto de recogida, embalaje neutro, datos genéricos de remitente y borrado automático de los identificadores de envío tras la entrega. La opción llegará a la Unión Europea en septiembre y a Estados Unidos hacia fin de año.
Queda una lección de fondo: a diferencia de una contraseña, un nombre y una dirección no pueden rotarse, y una vez expuestos alimentan el fraude durante años, trasladando a la cadena de proveedores un riesgo que la industria del hardware wallet aún no aprende a blindar.
