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Espacio patrocinadoChina endureció este lunes su respuesta comercial contra Washington con dos medidas paralelas que apuntan al corazón de la industria de defensa y tecnología estadounidense.
El Ministerio de Comercio chino incluyó a diez proveedores industriales en su lista de control de exportaciones, mientras que el Ministerio de Finanzas excluyó a 46 contratistas de Estados Unidos de las licitaciones públicas chinas, según información divulgada por CNBC con base en los comunicados oficiales publicados por The Paper y Xinhua.
Las empresas en la mira
Entre las firmas afectadas por las restricciones de exportación figuran las mineras de tierras raras MP Materials Corp y USA Rare Earth, los fabricantes de drones Teal Drones y Jaia Robotics, el manufacturero de electrónica Aveox Inc, Ball Aerospace & Technologies Corp y el proveedor de equipamiento militar Oshkosh Defense. Para todas ellas queda prohibida la exportación desde China de cualquier producto de doble uso de origen chino.
La medida del Ministerio de Finanzas, por su parte, deja fuera de los proyectos de contratación pública china a 46 compañías estadounidenses, en su mayoría contratistas de defensa. Las filiales locales con capital extranjero vinculadas a esas firmas quedan exceptuadas del veto.
El detonante: la lista 1260H del Pentágono
La respuesta de Beijing llega después de que el Pentágono actualizara a comienzos de junio su llamada lista 1260H, sumando a un grupo de tecnológicas chinas señaladas por presunta colaboración con el ejército de ese país. Alibaba Group, Baidu y la automotriz BYD se contaron entre las nuevas incorporaciones.
La designación 1260H no implica sanciones inmediatas, pero impide que el Departamento de Defensa estadounidense otorgue contratos directos a las firmas listadas a partir del 30 de junio, con restricciones a la contratación indirecta previstas para 2027. En la práctica, además, la inclusión suele desalentar la actividad comercial con otras agencias federales y socios privados.
Una represalia más simbólica que estructural
Para Han Shen Lin, director para China de la consultora The Asia Group, las contramedidas son en buena medida simbólicas: la mayoría de las empresas listadas tienen poca o ninguna exposición comercial significativa en el mercado chino, lo que limita el impacto real sobre sus operaciones.
En la misma línea, Dan Wang, directora para China de Eurasia Group, describió el movimiento como un ejemplo modelo del modo en que Beijing administra escaladas moderadas con Washington sin desestabilizar el marco general de la relación bilateral. Wang vinculó ese tono medido al reseteo diplomático que, según su lectura, dejó la cumbre Trump-Xi celebrada el mes pasado.
Los analistas señalan que el alcance de la 1260H también funciona como un mapa de los sectores que Washington considera sensibles: inteligencia artificial, electrónica de consumo y biotecnología quedan dentro del perímetro trazado por el Pentágono.
Varias compañías chinas designadas han impugnado su inclusión en la lista y anunciado acciones legales para revertirla. El precedente más visible es el de Xiaomi, que ganó en mayo de 2021 una batalla judicial que terminó con la eliminación de su designación.
