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Espacio patrocinadoLa relación entre Bill Gates y Microsoft acaba de vivir un cambio simbólico y financiero muy importante.
La Fundación Gates ya no mantiene acciones de la compañía tecnológica que fundó el empresario estadounidense. Además, la operación llega en un momento de fuerte debate entre grandes inversores sobre el futuro bursátil de Microsoft.
Según un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, el fondo benéfico vendió durante el primer trimestre sus últimos 7,7 millones de acciones. Actualmente, esa participación tendría un valor cercano a los 3.200 millones de dólares.
El fondo de Bill Gates reduce por completo su exposición a Microsoft
Hace apenas un año, el Gates Foundation Trust mantenía 28,5 millones de acciones de Microsoft.
Ese paquete alcanzaba un valor aproximado de 10.700 millones de dólares. Además, representaba el 26% del patrimonio total del fondo en marzo de 2025.
Sin embargo, la situación cambió con rapidez durante los últimos meses. La fundación decidió desprenderse de toda su participación en Microsoft y cerrar así una relación histórica con la empresa tecnológica.
Bill Gates sigue teniendo una gran influencia sobre las decisiones de inversión del fondo. De hecho, figura como el único administrador del trust: aun así, Cascade Asset Management gestiona oficialmente las inversiones de la fundación.
La Fundación Gates evitó realizar comentarios sobre la operación y remitió las preguntas a Cascade Asset Management. Por su parte, Microsoft tampoco respondió a las solicitudes de información.
El plan de Bill Gates para gastar toda la fortuna de la fundación
Este movimiento también coincide con una decisión estratégica anunciada por Bill Gates el año pasado. El fundador de Microsoft explicó entonces que planea reducir progresivamente la actividad de la Fundación Gates durante un periodo de 20 años.
Además, Gates aseguró que todos los activos del fondo se destinarán a proyectos benéficos antes de completar ese plazo. Por tanto, la venta de las acciones de Microsoft encaja dentro de una reorganización financiera mucho más amplia.
La fundación lleva años financiando programas relacionados con salud, educación y lucha contra la pobreza. Sin embargo, ahora parece apostar por una estructura más flexible y menos dependiente de una sola empresa.
Microsoft divide a los grandes inversores
Mientras tanto, las acciones de Microsoft atraviesan un periodo complejo en bolsa.
El valor acumula una caída del 11% en lo que va de año. Esa corrección ha generado opiniones muy distintas entre algunos de los inversores más conocidos del mercado.
Por ejemplo, el gestor Bill Ackman anunció recientemente la compra de acciones de Microsoft tras las últimas caídas. Ackman considera que el retroceso abre una oportunidad interesante para entrar en la compañía.
En cambio, TCI Fund Management tomó una dirección totalmente opuesta. El fondo dirigido por Chris Hohn vendió recientemente la mayor parte de su participación, valorada en unos 8.000 millones de dólares.
Ese contraste refleja la incertidumbre actual sobre el comportamiento futuro de las grandes tecnológicas. Aunque Microsoft mantiene una posición dominante, algunos inversores prefieren reducir riesgos después del fuerte crecimiento registrado durante los últimos años.
Bill Gates todavía conserva una enorme fortuna ligada a Microsoft
Pese a la salida total de la Fundación Gates, Bill Gates continúa muy vinculado económicamente a Microsoft. Según datos de FactSet, el empresario conserva personalmente 103 millones de acciones de la compañía.
Actualmente, esa participación ronda los 43.000 millones de dólares. Por tanto, Gates sigue siendo uno de los grandes accionistas individuales de Microsoft, incluso después de la venta realizada por su fundación.
La operación marca el final de una etapa importante para el fondo benéfico. Además, confirma que Bill Gates prepara cambios profundos en la gestión de su patrimonio filantrópico durante las próximas décadas.
