El yen toca el nivel más bajo tras la reciente intervención de las autoridades

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Este jueves, el mercado de Nueva York registró una caída estrepitosa del yen japonés el cual toca el rango de las 158 unidades por dólar. Con este movimiento, la divisa alcanzó su nivel más bajo desde la intervención de compra de yenes realizada por el gobierno a finales del mes pasado. El mercado reaccionó con fuerza ante la incertidumbre económica global.

Según recientes reportes, la moneda nipona borró casi la mitad de las ganancias obtenidas mediante los esfuerzos de recuperación del banco central anteriormente.

Los altos precios del petróleo, derivados del conflicto con Irán, incentivaron la compra masiva de dólares y la venta de yenes. El contrato de junio del crudo West Texas Intermediate se mantuvo en niveles elevados.

Gran parte del mercado considera que el bloqueo del Estrecho de Ormuz persistirá debido al estancamiento de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos.

Ante el aumento del déficit comercial de Japón, el mercado espera que las empresas locales incrementen la venta de yenes. La necesidad de procurar dólares para la importación de energía presiona la balanza.

En Estados Unidos, el índice de precios al productor aumentó un 1.4% en abril, superando ampliamente las estimaciones previas del mercado.

Por su parte, el índice de precios al consumidor registró su mayor incremento anual en tres años durante el mismo mes. Estos datos refuerzan la percepción de una inflación persistente en la economía norteamericana.

La inflación en EE. UU. aleja la posibilidad de recortes de tasas

Los signos de una inflación renovada llevaron a los mercados a descartar la probabilidad de recortes en las tasas de interés este año. Este escenario impulsó al alza los tipos de interés a largo plazo en las instituciones financieras estadounidenses. En consecuencia, los operadores optaron por refugiarse en el dólar, debilitando aún más la posición del yen.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, se reunió recientemente con la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, en la ciudad de Tokio. Aunque ambas partes confirmaron su compromiso con la estabilidad cambiaria, los participantes del mercado no detectaron mensajes nuevos o contundentes. La falta de una postura firme contra la depreciación aceleró las ventas de yenes.

Previamente, algunos inversores esperaban que Bessent emitiera comentarios para frenar la caída excesiva de la moneda japonesa en los mercados internacionales. Al no producirse una advertencia clara, la confianza en la moneda nipona continuó erosionándose durante la sesión. La coordinación diplomática no resultó suficiente para calmar las expectativas de los inversores.

El gobierno japonés y el Banco de Japón intervinieron directamente el pasado 30 de abril para fortalecer su moneda nacional. En aquel momento, la divisa logró fortalecerse brevemente desde el rango de las 160 unidades hasta las 155.50 unidades por dólar. Sin embargo, estas ganancias resultaron insuficientes ante la presión constante de la política monetaria global.

El impacto de las intervenciones cambiarias se desvanece rápido

Ganancias similares se observaron en los días posteriores a la intervención inicial, específicamente el 1, 4 y 6 de mayo pasados. A pesar de estos esfuerzos institucionales por estabilizar el tipo de cambio, la moneda japonesa perdió aproximadamente 3 yenes desde entonces. La tendencia bajista parece consolidarse mientras el diferencial de tasas entre ambos países permanezca elevado.

La dinámica actual sugiere que las intervenciones puntuales tienen un efecto limitado si las condiciones macroeconómicas fundamentales no presentan cambios visibles. La dependencia energética de Japón lo hace particularmente vulnerable a las fluctuaciones del crudo en momentos de conflicto internacional. 

Las empresas japonesas enfrentan ahora costos de importación más altos, lo que podría trasladarse a los precios al consumidor final internamente. Esta situación genera una presión adicional sobre el Banco de Japón para ajustar su política monetaria ultraexpansiva pronto. Como se puede notar, la estabilidad económica del país depende de un equilibrio delicado entre crecimiento e inflación controlada.

Alejandro Gil
Alejandro Gil
Alejandro es periodista especializado en la cobertura del mundo financiero.

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