Bitcoin Depot se declaró en quiebra y apaga su red global

Presionada por regulaciones severas, un hackeo millonario y pérdidas financieras, Bitcoin Depot inicia su liquidación bajo el Capítulo 11.

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El mercado de la infraestructura física para criptomonedas sufrió un golpe fuerte. Bitcoin Depot, el mayor operador de cajeros automáticos de Bitcoin del mundo y firma cotizada en el Nasdaq, se declaró formalmente este lunes en bancarrota.

La firma ahora se acoge al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en el Distrito Sur de Texas. La medida marca el inicio del cese definitivo de sus operaciones y la venta ordenada de todos sus activos bajo supervisión judicial.

A través de un comunicado, la compañía confirmó que su extensa red de cajeros automáticos fue completamente desconectada. El cierre no solo afectará a su mercado principal en los Estados Unidos, sino que se extenderá a sus filiales internacionales, incluyendo sus operaciones en Canadá. 

La caída de la firma tecnológica pone fin a una trayectoria que comenzó en 2016 como el puente predilecto para convertir efectivo en criptoactivos a través de quioscos tradicionales. La dirección de la empresa atribuyó el colapso al drástico endurecimiento del entorno normativo para este tipo de servicios financieros. 

Las nuevas obligaciones de cumplimiento, los límites estrictos a los montos transaccionales y la prohibición directa de operar en ciertas jurisdicciones deterioraron la viabilidad de su infraestructura. Además, el aumento de los litigios comerciales y las acciones de ejecución regulatoria terminaron por hacer insostenible su modelo de negocio.

«El entorno regulatorio para los operadores de cajeros de Bitcoin ha cambiado significativamente. Nos hemos enfrentado a una presión legal y de cumplimiento que ha impactado directamente nuestra posición financiera», explicó Alex Holmes, director ejecutivo de Bitcoin Depot al medio TheBlock.

Un cúmulo de fallos financieros y de seguridad dinamitó la viabilidad de Bitcoin Depot

La declaración de bancarrota es el desenlace de un año marcado por profundas dificultades operativas y administrativas. En marzo pasado, la junta directiva destituyó a la cúpula de liderazgo y nombró a Holmes como nuevo CEO tras la suspensión de su licencia de transmisión de dinero en el estado de Connecticut. 

En ese momento, la firma ya proyectaba un desplome de hasta el 40% en sus ingresos anuales debido a las restricciones estatales.

Las complicaciones se agravaron semanas después, cuando los sistemas informáticos de la empresa sufrieron una brecha de seguridad crítica. El ataque cibernético derivó en el robo de $3.7 millones directamente de sus carteras digitales oficiales.

A este incidente se sumó la incapacidad de la compañía para presentar a tiempo sus resultados financieros del primer trimestre debido a «debilidades materiales» en la conciliación del efectivo en tránsito. Los resultados preliminares no auditados del trimestre concluido el 31 de marzo expusieron la gravedad de la crisis institucional.

Así, los ingresos de Bitcoin Depot se hundieron un 49.2% en la comparación interanual. Asimismo, la compañía reportó una pérdida neta de $9.5 millones para el periodo, una cifra que contrasta drásticamente con los $12.2 millones de dólares en ganancias que registró en el mismo lapso del año anterior.

Wall Street castiga el valor del mayor operador de quioscos cripto

A pesar de que las acciones de la compañía cerraron la sesión del viernes con un avance del 5.4%, situándose en los $2.93 por unidad, el panorama general para los accionistas es desalentador.

El valor de los títulos de Bitcoin Depot acumula un retroceso del 29.6% durante el último mes y un desplome del 79.5% en el último semestre. La desconexión de sus terminales consolida la pérdida de confianza de los inversores en el sector de la infraestructura cripto física.

Con más de 9.000 máquinas operativas a nivel global antes del cierre, la desaparición de Bitcoin Depot deja un vacío masivo en el mercado norteamericano de servicios de rampa de entrada (on-ramp) para efectivo. El proceso del Capítulo 11 buscará ahora liquidar los terminales físicos para saldar los compromisos pendientes con los acreedores.

De esta manera, el colapso del líder de los cajeros automáticos cripto evidencia que el escrutinio regulatorio en los Estados Unidos no solo afecta a los exchanges. Las restricciones locales y los problemas de control interno demostraron ser un obstáculo insalvable para la mayor red física del ecosistema. 

Alejandro Gil
Alejandro Gil
Alejandro es periodista especializado en la cobertura del mundo financiero.

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