El desprecio de las autoridades financieras hacia las criptomonedas en todo el mundo es difícil de ocultar. Esto último se hace evidente en períodos de alta demanda y rendimiento de estos activos. Recientemente, el presidente de la Fed de Minneapolis, Neel Kashkari, afirmó que Bitcoin no tiene casos de uso en una democracia avanzada.
A juicio del funcionario, la utilización de estos activos con fines de comercio genera grandes riesgos para los capitales de los participantes. En ese sentido, dijo estar preocupado por las posibilidades altas de fraude, hype y confusión que rodean a la mayor de las monedas digitales.
Aunque la moneda tenga más de una década en el juego financiero, «todavía carece de un caso de uso legítimo», expresó. Explica que el epicentro de su preocupación está desde la perspectiva del consumidor. Recalca que Bitcoin debe atenderse desde un punto de vista de protección a las personas.
Esta posición de uno de los 12 bancos del sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos es sugerente de la postura de todo el banco central. Aunque algunos funcionarios son más cautos a la hora de referirse a la mayor de las criptomonedas, el tono de rechazo hacia ella es evidente.
El Bitcoin no es el activo favorito de la Fed
En el entorno de la Fed estadounidense, el Bitcoin no tiene nada parecido a un club de simpatizantes, al menos públicamente. La razón de este distanciamiento es evidente, considerando que la criptomoneda es la principal fuerza detractora frente a la política monetaria ortodoxa. Esta última consiste en imprimir y lanzar dinero a la economía en épocas de crisis.
Aunque esto puede remediar determinadas circunstancias, los efectos negativos suelen ser peores. En consecuencia, la inflación, cuya tasa anual es del 2%, en años recientes se colocó cerca de los dos dígitos. Para la economía en general y los hogares en particular, esto se convierte en una situación muy negativa.
El poder de compra y el valor de los capitales se pierde constantemente como resultado de las políticas de la Reserva Federal. Precisamente, para evitar ese problema se crearon las criptomonedas como Bitcoin. La escasez y la naturaleza intrínseca de la moneda digital reina la convierte en un refugio para preservar el valor frente a la inflacionaria política monetaria.
Con un activo de reserva de la capacidad y seguridad de Bitcoin, las estrategias de la Fed están condenadas a no surtir el efecto deseado. Con esto en perspectiva, se puede decir que es normal que los funcionarios del banco central no pierdan oportunidad para mostrar su desprecio a BTC.
En lo que respecta a fraudes y utilización del activo por parte de criminales, tal como menciona Kashkari, es algo debatible. El principal activo para financiamiento del terrorismo, fraudes y lavado de dinero es precisamente el USD que emite la Reserva Federal.
