Tecno

¿Y si los robots nos gobiernan?

En un artículo anterior llamado: Robots, ¿Amigos o Enemigos?, expuse la situación que se avecina o que ya estamos viviendo con la llegada de los robots en los puestos de trabajo. Como lo mencioné, los robots y la inteligencia artificial no dejan de ser una herramienta para el ser humano, por lo que debemos tener cuidado como usarlas y no pensar que podrían ser una “nueva especie” que nos quiera esclavizar para su servicio, porque si lo razonamos seríamos malos esclavos por ser menos eficientes que ellos.

single-image

En un artículo anterior llamado: Robots, ¿Amigos o Enemigos?, expuse la situación que se avecina o que ya estamos viviendo con la llegada de los robots en los puestos de trabajo. Como lo mencioné, los robots y la inteligencia artificial no dejan de ser una herramienta para el ser humano, por lo que debemos tener cuidado como usarlas y no pensar que podrían ser una “nueva especie” que nos quiera esclavizar para su servicio, porque si lo razonamos seríamos malos esclavos por ser menos eficientes que ellos.

Un sector que, a mi gusto personal, deja mucho que desear casi en todos lados del planeta, por no decir todos; son los servidores públicos, sobre todo los políticos.  Lamentablemente, sean las razones que sean, existe un descontento generalizado, un mal sabor de boca que parece que no hay como quitarse, o al menos eso parecía.

Pero antes de entrar en materia no debemos temer a la idea de un gobierno de robots.  Por desgracia, tenemos en el subconsciente colectivo la idea de que gobierno significa poder o autoridad, pero en realidad gobierno significa dirigente o guía. El problema es el poder que nosotros como ciudadanos les hemos otorgado a “nuestros servidores”.

En la actualidad la inteligencia artificial supera sus propios límites a pasos agigantados.  Muestra reciente fue cuando Facebook decidió “apagar” dos robots de IA cuando percibió que ambos estaban desarrollando un lenguaje independiente para comunicarse entre ellos sin que nosotros pudiéramos comprender.

Pero en general, quiero pensar que estas poderosas herramientas podemos utilizarlas para una mejor gestión y administración de nuestros recursos. Sería estupendo contar con un servidor público que simplemente no tenga “intereses o ambiciones personales”, alguien o algo que sea incorruptible; que su misión simplemente sea servir a una sociedad siendo justo y equitativo, haciendo la función para la que haya sido creado.

Un robot que ponga los recursos del Estado para el bien común y no para atender los intereses de un grupo.

Para mí es un sueño no tener campañas políticas repletas de falsas promesas o promesas a media. Técnicamente, le daríamos un carpetazo a nuestro sistema actual como lo conocemos. Adiós a la burocracia administrativa.

Gobernaran los Robots 2

Por el momento, la función de los robots ha alcanzado los mercados de inversión tomando decisiones que les permiten ser rentables, también en los despachos de abogados donde los robots con IA pueden negociar acuerdos comerciales de forma imparcial (lawyerbot), o en la medicina donde ya hay robots capaces de dar diagnósticos a los pacientes, entre otros muchos sectores. De esta forma, es viable pensar en un gobierno inteligente (nunca mejor dicho) o digital podría ser una realidad en pocos años.

Ahora bien, si a la inteligencia artificial y a la robótica le sumamos el aporte de la descentralización que ofrece blockchain, nosotros como ciudadanos podemos tener el control de una gestión avanzada de nuestros gobiernos. Como por ejemplo, podríamos realizar desde la elección de representantes hasta la toma de decisiones colectivas casi instantáneas y por mucho democráticas.

Blockchain permite la transferencia de información con una codificación muy sofisticada y de una manera completamente segura.  Esta característica, permitiría una administración pública sin un intermediario centralizado que elija y decida que hacer, ya que esta labor estaría distribuida en múltiples nodos independientes, o mejor dicho con los ciudadanos. Recordar que con la cadena de bloques no necesitamos confiar, porque la validación del proceso es por consenso matemático.

En términos generales, la IA, los robots y blockchain facilitarán la participación e intervención ciudadana en la administración pública y por otro lado supondrán un ahorro de costos administrativos. También propiciarán una mayor eficiencia en la gestión pública en un entorno digital seguro al no centralizar el control y todo casi de modo instantáneo.

El potencial de estas herramientas es extraordinario, poco tiempo nos tomó para ver que podían ser más que ensambladores de autos o estampitas digitales. Esperemos que quienes se identifiquen con un gobierno no se sientan amenazados y comprendan que el uso responsable de estas tecnologías puede ser inimaginable para el ser humano. Ojalá seamos testigos de los beneficios que podríamos tener en una sociedad sin corrupción; por lo menos en la administración pública.

¿Y tú, que piensas al respecto? ¿Crees que una supercomputadora podría ser un mejor gobernante que los actuales?  Déjanos tus comentarios, nos gustaría saber tu opinión.

Me despido como siempre recordándoles que:

“La esencia del Bitcoin, es darles soberanía y libertad a los individuos sobre su dinero para el control de sus riquezas”.

Deja un comentario

Loading data ...
Comparison
View chart compare
View table compare