Tecno

El próximo Google, pero con IA

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Nnaisense es una compañía suiza la cual se hace la gran pregunta ¿Puede la inteligencia artificial cambiar nuestro futuro? Para ellos en total convencimiento la respuesta es afirmativa. Se encargan de desarrollar tecnologías que simulan, mejor que ninguna otra lo ha hecho hasta la fecha, el funcionamiento de un cerebro humano.

Crear una verdadera inteligencia artificial no será posible a corto plazo, pero empresas como Nnaisense se acercan, siendo ya capaces de aplicar sistemas a la resolución de problemas, “sin necesidad de estar constantemente educando a la máquina.

El campo de la inteligencia artificial es uno de los sectores que más dará que hablar en el futuro.

Salvo casos como el de IBM que está apostando buena parte de su futuro a un sistema avanzado de identificación de patrones (Watson), la mayor parte de soluciones del mercado están especializadas en usos concretos. Nnaisense posee un planteamiento más amplio, y propone “industrializar” la inteligencia artificial, creando soluciones para toda clase de empresas, desde el sector automovilístico al acerero, pasando por los servicios financieros.

“Nnaisense tiene el potencial de cambiar el mundo”, asegura Rajeev Singh Molares, co-consejero delegado de Alma Mundi Ventures.

Hemos analizado al menos cuarenta o cincuenta empresas que dicen hacer inteligencia artificial, pero la mayoría se quedan muy cortas en sus ambiciones. ¡Jürgen Schmidhuber quiere replicar y superar el cerebro humano!”, sostiene Singh Molares. De cumplirse las expectativas, el retorno para accionistas -así como para el conjunto de la sociedad- podría ser inmenso. En 2004, Google pagó unos 400 millones de libras por Deepmind.

Este científico y emprendedor asegura que la tecnología desarrollada por la compañía “no es simple teoría; funciona”, y describe dos de los proyectos en los que trabajan. Uno de ellos consiste en el desarrollo de un sistema de aparcamiento automático para Audi. En un área de varios metros, el coche busca una plaza y aparca de forma autónoma. ¿Cómo? El vehículo incorpora dos cámaras y diez sensores, y el ordenador de a bordo convierte los datos en señales de control para la dirección y el motor eléctrico. Mientras, el coche determina su posición, conduce hasta el destino y gira y maniobra hasta estacionar.

“El sistema de aprendizaje por refuerzo hace que el coche aprenda de sus aciertos y errores, repitiendo los primeros hasta que resuelve por sí mismo hasta los problemas más complejos”, dice Gómez.

Para la planta de ArcelorMittal en Avilés, donde radica un centro global de I+D, esta Startup ha creado un sistema para la identificación temprana de anomalías y averías.

Nnaisense tiene su sede en Suiza y cuenta en la actualidad con un equipo de quince personas. Pese a la reciente entrada de Alma Mundi Ventures en la empresa, los cinco socios fundadores siguen controlando la mayoría del capital.

 
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Ernesto Briceno Leonett

Estudiante de economía de la UCV. Defensor de las libertades personales y por supuesto también del mercado. Tecnófilo.

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