La realidad que nos rodea parece que se empeña en pisar los talones y no quedarse atrás de lo que la ciencia ficción nos ha mostrado. Y es que los avances tecnológicos permiten al ser humano expandir sus límites en todas direcciones.
Recientemente hemos visto como las tecnologías disruptivas como la blockchain, la Inteligencia Artificial, la robótica han estado incursionando cada vez más en ámbitos corrientes de nuestra vida diaria y de nuestro ecosistema en general con fines multi propósito que van desde la salud, industrias, educación y medio ambiente en general.
¿Te imaginas saber cómo va a quedar un sofá en tu salón antes de comprarlo? ¿Ver si tienes espacio para una nueva televisión más grande? ¿Y saber si una determinada prenda de ropa te favorece? Todo esto ya es posible gracias a la aplicación de la realidad aumentada.
Con el mayor uso de Internet, las redes sociales se han convertido en una parte integral de la rutina diaria de las personas. Los medios sociales no solo se usan para conectarse unos con otros, sino que se ha convertido en una plataforma efectiva para que las empresas lleguen a su público objetivo.
En un artículo anterior llamado: Robots, ¿Amigos o Enemigos?, expuse la situación que se avecina o que ya estamos viviendo con la llegada de los robots en los puestos de trabajo. Como lo mencioné, los robots y la inteligencia artificial no dejan de ser una herramienta para el ser humano, por lo que debemos tener cuidado como usarlas y no pensar que podrían ser una “nueva especie” que nos quiera esclavizar para su servicio, porque si lo razonamos seríamos malos esclavos por ser menos eficientes que ellos.
Los robots y la inteligencia artificial, son una realidad en nuestros días. Forman parte de la inercia propia del avance tecnológico de nuestra civilización. Su participación en nuestras vidas es cada vez más acelerada y más cercana. En unas décadas podrían dejar de ser una herramienta para el humano y convertirse en “otra especie” que conviva codo a codo con nosotros.
La Inteligencia Artificial (AI, en ingles) podrían hacer que los creativos huyan por su dinero literalmente hablando, tal vez no sólo compitiendo con nosotros sino triunfando sobre nosotros.
La división DeepMind de Alphabet se está asociando con Unity para acelerar el aprendizaje automático y la investigación de inteligencia artificial (IA). La colaboración se centrará en los "entornos virtuales" que DeepMind y otros pueden usar para probar y visualizar algoritmos experimentales.
Investigadores de una universidad japonesa han ideado una prueba basada en inteligencia artificial (IA) para ayudar a detectar los primeros signos de demencia en los pacientes.