Hay una serie de historias de éxito sobre personas que se convirtieron en millonarios de Bitcoin. Después del lanzamiento por Forbes de la primera clasificación de riqueza en criptomonedas a principios de este año, algunas de estas historias se hicieron muy conocidas. Otras, sin embargo, no lo fueron tanto.
Erik Finman, un adolescente millonario que hizo su fortuna gracias a su temprana inversión en Bitcoin, ha decidido emplear parte de su dinero en la construcción de un exoesqueleto automatizado, muy parecido al utilizado por el villano “Dr. Octopus” de Marvel, pero no precisamente para emular los desmanes del malhechor, sino para una labor benéfica.