Este lunes, el precio del oro mostró señales de estabilización después de registrar su mayor caída semanal desde junio. Los inversores evalúan el impacto de los elevados precios energéticos sobre la inflación, en vísperas de la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed). En este contexto, el metal precioso osciló alrededor de los $4.000 por onza, según Bloomberg.
Las expectativas sobre la trayectoria de las tasas de interés estadounidenses han cambiado considerablemente durante el último mes, aumentando la incertidumbre sobre las perspectivas del oro a corto plazo. Sin embargo, una ligera moderación de los precios del petróleo contribuyó a aliviar las preocupaciones inflacionarias y favoreció una recuperación moderada del metal.
Cabe destacar que el oro acumula una caída cercana al 25% desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, a finales de febrero. Este retroceso ha estado influido por el endurecimiento de las condiciones monetarias y las expectativas de tasas de interés más elevadas para contener la inflación. Un entorno de mayores rendimientos suele reducir el atractivo del oro, ya que se trata de un activo que no genera intereses.
Asimismo, la caída del metal por debajo de los $4.000 durante la semana pasada coincidió con una rotación de capitales desde acciones vinculadas con la Inteligencia Artificial (IA) hacia bonos del Tesoro estadounidense. Algunos inversores también habrían liquidado posiciones en oro para cubrir pérdidas en los mercados bursátiles. Esta situación ha desplazado parte de la atención de Wall Street hacia los próximos indicadores económicos de Estados Unidos.
Los mercados financieros calibran las próximas decisiones de los bancos centrales
Las probabilidades de una subida inmediata de tasas por parte de la Reserva Federal se mantienen reducidas. Según las estimaciones del mercado, los operadores asignan aproximadamente un 10% de probabilidad a un incremento durante la reunión del 27 y 28 de octubre. Sin embargo, las expectativas de un nuevo ajuste antes de finalizar el año siguen siendo elevadas, especialmente para diciembre.
Por su parte, se espera que el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Japón (BoJ) mantengan sus tasas sin cambios durante sus próximas reuniones. No obstante, ambos organismos deberán evaluar la persistencia de las presiones inflacionarias antes de definir sus siguientes movimientos. En este escenario, una moderación sostenida de los precios energéticos podría aliviar parte de las dificultades que enfrentan las autoridades monetarias.
Mientras tanto, estrategas de UBS consideran que la zona de los $4.000 por onza podría atraer nuevamente a los compradores. La firma identifica este nivel como un posible soporte, respaldado por la demanda estructural de bancos centrales e inversores. Las compras tras las recientes caídas han favorecido un rebote moderado, después de que el metal alcanzara mínimos no observados desde julio. Sin embargo, todavía es necesario confirmar si esta recuperación puede sostenerse.
Otro acontecimiento relevante será la publicación del índice de precios de Gastos de Consumo Personal (PCE) de Estados Unidos, prevista para el jueves 29 de octubre. Este indicador constituye una de las principales referencias utilizadas por la Fed para evaluar la evolución de la inflación. Por ello, cualquier desviación respecto a las expectativas podría provocar nuevos movimientos en los mercados de divisas, bonos y materias primas.
Dinámica de las materias primas y los mercados de divisas
El petróleo Brent registró una caída cercana al 2% durante la jornada, situándose alrededor de los $114 por barril, después de alcanzar máximos de casi seis meses. Esta corrección contribuyó a moderar temporalmente los temores sobre una nueva aceleración inflacionaria. No obstante, las tensiones geopolíticas en Oriente Medio mantienen elevados los riesgos para el suministro energético, por lo que la evolución del crudo seguirá siendo determinante para los mercados.
Por su parte, la plata avanzó aproximadamente un 0,5% durante las primeras operaciones asiáticas, hasta los $54,22 por onza, mientras que el platino y el paladio también registraron ligeras subidas. Al mismo tiempo, el índice Bloomberg Dollar Spot retrocedió un 0,1%, ofreciendo cierto respaldo a la recuperación del oro. Con la reunión de la Fed cada vez más cerca, los inversores seguirán atentos a las señales sobre las tasas de interés y la evolución de la inflación estadounidense.
