Grant Cardone, director ejecutivo de Cardone Capital, volvió a poner sobre la mesa la tokenización de inversiones inmobiliarias como una posible salida para quienes mantienen capital inmovilizado en sus fondos. Su idea consiste en convertir las participaciones de operaciones anteriores en tokens que puedan negociarse o utilizarse como garantía, aunque no anunció una puesta en marcha ni un calendario.
En una entrevista difundida por Yahoo Finance, Cardone explicó que sus inversores originales hoy deben esperar una salida del fondo para recuperar liquidez y no pueden pedir préstamos contra esa posición. Mencionó 47 operaciones previas como candidatas a un esquema que les permitiera vender participaciones en un mercado secundario.
La propuesta de convertir participaciones en tokens
Tokenizar un activo no significa trasladar físicamente un edificio a una blockchain. En este caso, la idea sería representar digitalmente derechos económicos relacionados con inversiones inmobiliarias para facilitar su transferencia. El alcance real de esos derechos dependería de cómo se estructuren los contratos, la custodia y el registro de cada operación.
Cardone ilustró la propuesta con un ejemplo hipotético: una inversora con siete millones de dólares comprometidos en propiedades recibiría siete millones de tokens. La equivalencia le serviría para mostrar cómo podría fraccionarse una posición, pero no constituye una oferta concreta ni fija el valor futuro de cada token. Tampoco demuestra que habría compradores disponibles cuando alguien quisiera vender.
Una alternativa a la salida a bolsa
Durante la conversación, el empresario señaló dos rutas posibles. Una sería continuar con el modelo privado, comprobar su funcionamiento y evaluar más adelante una cotización bursátil; la otra, tokenizar inversiones existentes para abrir un canal de negociación entre particulares. Aclaró que, por ahora, no considera oportuno sacar la compañía a bolsa.
El planteo se suma al plan de tokenización inmobiliaria que Cardone había presentado meses atrás. En esta nueva intervención, el foco recae menos en el tamaño de la cartera y más en un problema práctico: ofrecer a los aportantes una opción antes del cierre completo de sus fondos.
También describió la combinación de inmuebles y bitcoin dentro de su estrategia privada y dijo que la respuesta inicial de los inversores había sido positiva. Esa observación corresponde a su experiencia comercial; no verifica por sí misma la viabilidad de un mercado secundario para los tokens.
Préstamos, derechos y liquidez efectiva
Cardone añadió que podría prestar dinero directamente a inversores que entregaran sus tokens como garantía, dado que su firma conoce y administra las propiedades subyacentes. Esa posibilidad sería distinta de vender tokens a terceros: permitiría obtener efectivo mediante deuda, con condiciones de valoración, plazo y riesgo que todavía no fueron detalladas.
Para evaluar cualquier producto de este tipo haría falta saber qué derecho adquiere exactamente el comprador, cómo se transfieren las participaciones y qué sucede si el emisor o el prestatario incumple. La SEC estadounidense recuerda que los instrumentos tokenizados pueden adoptar estructuras diferentes y conferir derechos distintos a sus titulares.
La propuesta de Cardone apunta a reducir la espera habitual en ciertas inversiones inmobiliarias, pero la tecnología no crea compradores automáticamente. Hasta conocer reglas, plataforma, precios y protección contractual, la liquidez prometida seguirá siendo una posibilidad por demostrar, no una característica disponible para los inversores de sus fondos.
