El exchange cuyo fundador murió y dejó millones desaparecidos

El fundador de QuadrigaCX murió en 2018 y la empresa dijo que solo él tenía las claves. La investigación reveló algo peor: el dinero ya no estaba.

🎃 Halloween 2026 | Historia 06/14

El 14 de enero de 2019, QuadrigaCX, entonces el mayor exchange de criptomonedas de Canadá, publicó en Facebook un mensaje firmado por Jennifer Robertson, esposa de su fundador. Gerald Cotten, de 30 años, había muerto el 9 de diciembre de 2018 en Jaipur, India, por complicaciones de la enfermedad de Crohn, durante un viaje en el que, según el comunicado, iba a abrir un orfanato.

La noticia llegaba con más de un mes de retraso, y para miles de clientes que llevaban meses quejándose en Reddit de retiradas que tardaban semanas en llegar, la fecha de la muerte importaba menos que una pregunta mucho más inmediata, la de quién tenía ahora acceso a su dinero.

Las claves que solo conocía un hombre

La respuesta llegó a finales de enero, en documentos presentados ante un tribunal de Nueva Escocia. Según la empresa, Cotten era la única persona que conocía las contraseñas de las billeteras frías donde se guardaba la mayor parte de las criptomonedas de los clientes.

Una billetera fría es un almacenamiento desconectado de Internet, protegido por claves privadas que funcionan como contraseñas criptográficas, de modo que quien pierde esas claves pierde también el acceso a los fondos. La propia web de QuadrigaCX presumía de guardar en almacenamiento en frío la mayoría de los bitcoin del sistema, y en Reddit sus representantes habían llegado a hablar de un 99%.

El 31 de enero el exchange se desconectó y el 5 de febrero de 2019 obtuvo protección frente a sus acreedores, con Ernst & Young como supervisor designado por el tribunal. Más de 76.000 clientes reclamaban activos por un valor aproximado de C$ 215 millones, entre efectivo y criptomonedas.

La historia parecía la de un accidente tecnológico, con una fortuna intacta y encerrada en dispositivos que nadie podía abrir.

Lo que encontró Ernst & Young

A comienzos de marzo de 2019, Ernst & Young informó de que había localizado seis billeteras frías vinculadas a la plataforma y de que estaban vacías desde abril de 2018, ocho meses antes de la muerte de Cotten. No había nada que desbloquear.

Antes que sea noticia. Sigue a CriptoTendencia en Threads.

Ese hallazgo abrió una investigación más amplia, y en junio de 2020 el personal de la Comisión de Valores de Ontario publicó su informe. Sus conclusiones transformaron por completo el relato.

Desde el lanzamiento de la plataforma, en diciembre de 2013, Cotten había operado con los clientes a través de cuentas bajo nombres falsos, la principal de ellas registrada como «Chris Markay», que concentró más del 97% de esa actividad.

Con unos pocos ajustes manuales en el registro interno, acreditaba en esas cuentas dólares canadienses y criptomonedas que no existían, y en 2017 y principios de 2018 llegó a anotarse depósitos ficticios de C$ 100 millones y C$ 50 millones.

Con ese saldo inventado compraba activos reales a clientes que, al vender, adquirían el derecho a retirar dinero real. Cuando las apuestas salían mal, Cotten cubría la diferencia con los depósitos de otros usuarios, y el regulador concluyó que esas operaciones habían provocado pérdidas de unos C$ 115 millones y que la plataforma funcionaba de forma semejante a un esquema Ponzi.

El informe añadió otros C$ 28 millones perdidos por Cotten al operar con fondos de clientes en tres plataformas externas, y documentó transferencias de unos C$ 24 millones de clientes a cuentas personales suyas y de Robertson y a abogados inmobiliarios para la compra de propiedades. Parte de ese dinero fue devuelto después, pero el regulador estimó que unos C$ 2 millones se destinaron a gastos de vida y viajes.

Un negocio sin contabilidad

Desde 2016, Cotten era la única persona que controlaba los criptoactivos de la plataforma, y a partir de ese año QuadrigaCX no llevaba libros contables ni registros fiables de sus reservas.

Los fondos de los clientes se mezclaban con los de la empresa, una dirección presentada como billetera fría resultó ser la cuenta de depósito de Cotten en otro exchange y parte de las retiradas se pagaba enviando sobres de efectivo por correo.

Según el informe, en noviembre de 2016 la insolvencia ya era prácticamente inevitable. La caída de los precios en 2018 aceleró las retiradas, y desde marzo de ese año Cotten pagaba a unos clientes con lo que depositaban otros, mientras la plataforma seguía aceptando nuevos usuarios.

La muerte repentina y el retraso en anunciarla alimentaron en foros y redes la sospecha de una muerte fingida, y los abogados de los afectados llegaron a solicitar la exhumación del cuerpo. Ninguna de esas especulaciones se ha demostrado.

El supervisor solo recuperó o identificó unos C$ 46 millones, incluidos unos C$ 12 millones en bienes entregados por Robertson en un acuerdo de octubre de 2019, lo que dejó un déficit estimado de C$ 169 millones. Las conclusiones de la Comisión son las de su personal investigador, no una sentencia, y Cotten nunca llegó a ser juzgado.

El regulador escribió que QuadrigaCX probablemente se habría derrumbado aunque su fundador siguiera vivo. Las claves que todos buscaban protegían billeteras vacías, y lo que se perdió en Jaipur no fue el acceso al dinero de 76.000 personas, sino la última oportunidad de que el hombre que lo había gastado durante años respondiera por ello.

🎃 Esta es la sexta entrega de «Halloween 2026: 14 historias para no dormir», una colección especial de CriptoTendencia con una nueva historia cada día hasta el 31 de octubre.

Hay traders en Markets.xyz generando 10% de comisión cada vez que alguien los copia. Podés ser uno de ellos → Descargá la app.
Espacio patrocinado

CriptoTendencia
CriptoTendencia
Este contenido ha sido elaborado desde nuestra redacción.

DEJA UNA RESPUESTA

Columnistas destacados

Comunicados de Prensa

Asia