China dejó sin cambios sus tasas de referencia para préstamos en octubre, con lo que acumulan 17 meses consecutivos de estabilidad.
La tasa preferencial a un año se mantuvo en el 3,00 % y la de cinco años, utilizada como referencia para muchas hipotecas, en el 3,50 %. La decisión coincidió con las previsiones del mercado: los 22 participantes consultados por Reuters anticipaban que ninguna de las dos tasas se movería.
Qué significa mantener las tasas de préstamos
La tasa preferencial de préstamos, conocida por sus siglas inglesas LPR, orienta el coste de distintos créditos bancarios en China. La referencia de un año influye especialmente en la financiación de empresas y hogares, mientras que la de plazo superior a cinco años tiene un vínculo más directo con el mercado hipotecario.
Mantenerlas estables no significa que todos los préstamos se concedan a esos niveles: cada contrato puede incorporar ajustes según el cliente y las condiciones del banco.
Tampoco debe confundirse la LPR con una tasa fijada directamente por el banco central. Se calcula a partir de las cotizaciones de entidades seleccionadas y se publica mensualmente, aunque la política del Banco Popular de China influye en el coste de financiación y en las condiciones de crédito. Por eso, la pausa de octubre indica continuidad en una referencia relevante, sin descartar medidas de apoyo mediante otras herramientas.
El dato llega después de que el producto interno bruto creciera un 4,5 % interanual en el tercer trimestre, frente al 4,3 % del segundo. Las cifras oficiales mostraron que el comercio exterior sostuvo parte de la actividad, mientras la demanda interna y la inversión inmobiliaria siguieron bajo presión. Ese contraste explica por qué una mejora del crecimiento general no elimina las dudas sobre su capacidad para mantenerse.
Una pausa después de un trimestre mejor de lo previsto
La expansión económica redujo la urgencia de recortar las tasas de referencia para alcanzar la meta anual de crecimiento, fijada entre el 4,5 % y el 5 %. La estabilidad también evita presionar de inmediato los márgenes de los bancos, que deben equilibrar la necesidad de prestar con la rentabilidad de sus operaciones. La decisión, sin embargo, no equivale a declarar resueltos los problemas del consumo o del sector inmobiliario.
Para los hogares, la referencia de cinco años resulta especialmente visible porque muchas entidades la utilizan al fijar hipotecas. Aun así, un recorte de la LPR no garantizaría por sí solo un repunte de las ventas de viviendas: la confianza de los compradores, los ingresos y la situación de los promotores también condicionan la demanda.
En el caso de las empresas, unas condiciones financieras estables facilitan la planificación, pero la decisión de invertir depende de las expectativas de ventas.
La reforma del sistema de precios del crédito
El gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng, indicó que las autoridades trabajan para diversificar las referencias utilizadas en los préstamos. Entre las opciones figura dar mayor peso a la tasa de las operaciones de recompra inversa a un día, que podría servir como referencia alternativa para algunas empresas y para determinados instrumentos de mercado. La transición, según el enfoque descrito, sería gradual para evitar sobresaltos en contratos existentes.
El mensaje de octubre combina, así, prudencia y margen de maniobra. Pekín observa una economía que crece más de lo esperado, pero todavía depende de motores desiguales. Las próximas lecturas de consumo, vivienda y crédito ayudarán a determinar si la estabilidad de las tasas puede prolongarse o si será necesario reforzar el apoyo monetario.
