La persistente tensión entre Irán y Estados Unidos aumenta la preocupación sobre el mercado petrolero

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Los precios del petróleo registraron un leve descenso durante la jornada del viernes en los mercados internacionales. A pesar de esta pausa, los contratos de futuros cerraron la semana con sólidos avances acumulados. El Brent cotizó por encima de los $95 por barril, mientras que el marcador estadounidense WTI superó los $90, según datos de CNBC.

El impulso semanal respondió principalmente a la escalada militar entre las fuerzas de Estados Unidos e Irán, que intercambiaron ataques con misiles y drones. Las recientes hostilidades en la región dejaron decenas de víctimas y reavivaron el temor a posibles interrupciones en el suministro energético. De hecho, el conflicto acumula varios meses de enfrentamientos en Medio Oriente y las perspectivas de una distensión en el corto plazo continúan siendo limitadas.

Las advertencias sobre posibles ataques de Israel contra la infraestructura energética iraní elevaron la prima de riesgo en los mercados. Asimismo, la estrategia estadounidense para restringir las exportaciones de crudo de Teherán endurece las condiciones económicas de la nación persa. Las autoridades locales reconocieron crecientes dificultades para sortear las sanciones internacionales.

En medio de este escenario, analistas del sector destacan que el temor a nuevos enfrentamientos reajustó al alza las expectativas sobre la cotización de los hidrocarburos. Aunque el tránsito de buques petroleros mantiene cierta operatividad, el riesgo geopolítico continúa ejerciendo presión alcista sobre el mercado petrolero. Por ello, los inversores priorizan las coberturas frente a posibles interrupciones en los envíos, según destaca el citado medio.

El tránsito en el Estrecho de Ormuz refleja el impacto del conflicto sobre el mercado petrolero

Los datos de navegación muestran una fuerte reducción en el flujo de embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz. Apenas cuatro buques cisterna cruzaron esta vía estratégica durante la jornada del jueves. Esta cifra se encuentra muy por debajo del promedio diario registrado antes del inicio de las hostilidades.

Por esta ruta transitaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural licuado. De este modo, la demora en la normalización del tránsito marítimo llevó a varias firmas bancarias a elevar sus proyecciones de precios. Algunas instituciones prevén que el barril permanezca en niveles elevados durante el trimestre actual.

«La combinación de la reanudación de las hostilidades entre EE. UU. e Irán y la continua incertidumbre en torno al Estrecho de Ormuz ha sido suficiente para elevar el riesgo, incluso cuando el flujo real de buques petroleros no se ha desplomado», apuntó un analista de KCM Trade.

Para mitigar la escasez global, algunos países productores ajustaron sus volúmenes de exportación durante las últimas semanas. Irak incrementó sus despachos internacionales hasta superar los 2 millones de barriles diarios durante el último mes. Sin embargo, este aporte todavía resulta insuficiente para disipar la incertidumbre generalizada en el mercado.

La persistencia de las tensiones militares mantiene los riesgos inclinados hacia un mayor encarecimiento de los hidrocarburos. Si la confrontación escala y alcanza nuevas infraestructuras estratégicas, la oferta global podría sufrir un impacto inmediato. Esta posibilidad mantiene en alerta a los principales analistas, dado que un escenario extremo podría incrementar significativamente los riesgos de una desaceleración económica global.

Los combustibles derivados alcanzan cotizaciones máximas en mercados clave

El temor a un desabastecimiento de productos refinados se extendió más allá de Medio Oriente. Los ataques contra refinerías en Europa del Este agravaron las preocupaciones sobre la disponibilidad de derivados del petróleo a escala global. En consecuencia, el precio promedio del diésel en Estados Unidos alcanzó máximos históricos durante esta semana.

Esta presión sobre los productos derivados amenaza con elevar los costos del transporte y la logística internacional. Los analistas advierten que la combinación de incertidumbre en el Estrecho de Ormuz y una menor capacidad de refinación podría mantener elevada la volatilidad. De este modo, los consumidores finales podrían enfrentar mayores costos en los surtidores a corto plazo, aumentando la presión sobre los presupuestos de los hogares.

Alejandro Gil
Alejandro Gil
Alejandro es periodista especializado en la cobertura del mundo financiero.

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