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Espacio patrocinadoEste lunes, los mercados financieros globales amanecieron bajo una fuerte tensión como consecuencia de un nuevo episodio de hostilidades en Medio Oriente. Tras aproximadamente un mes de relativa calma, Estados Unidos lanzó un ataque contra una isla ubicada en el Estrecho de Ormuz.
Como respuesta, las fuerzas iraníes atacaron bases militares estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. Los acontecimientos vuelven a elevar el riesgo de una escalada regional que podría agravar las tensiones en el mercado de hidrocarburos y aumentar las presiones inflacionarias. Las autoridades estadounidenses aseguraron que los misiles y drones lanzados por Irán fueron interceptados y que no se registraron daños significativos.
Las razones de esta nueva ofensiva estadounidense estarían relacionadas con los presuntos planes de Teherán de desplegar nuevas minas en esta importante arteria marítima. Según Estados Unidos, el estrecho ya fue despejado y los ataques buscaron impedir que volviera a ser minado. Irán, por su parte, rechaza esta versión y sostiene que mantiene el control de las aguas de la zona.
Esta nueva escalada representa un serio desafío para la estabilidad económica global debido a su impacto potencial sobre el mercado petrolero. Al momento de redactar esta nota, el precio del petróleo Brent vuelve a superar los $90 por barril. Por su parte, el crudo WTI cotiza alrededor de $85,9, según datos de CNBC.
Los mercados financieros son amenazados nuevamente por la inestabilidad
La situación en Medio Oriente vuelve a convertirse en una importante fuente de incertidumbre para los mercados financieros. Desde hace meses, las tensiones alrededor de Irán y del Estrecho de Ormuz mantienen bajo vigilancia una de las principales rutas utilizadas para transportar petróleo hacia los mercados internacionales.
Si las tensiones continúan escalando y aumentan las interrupciones en el transporte de hidrocarburos, la volatilidad podría mantenerse elevada durante las próximas jornadas. En este escenario, una solución diplomática que permita reducir las hostilidades probablemente sería una de las señales más favorables para los mercados a corto plazo.
Sin embargo, alcanzar un acuerdo podría resultar complejo debido a las diferencias existentes entre Washington y Teherán. Al mismo tiempo, las elecciones de medio término en Estados Unidos añaden un componente político adicional para la administración de Donald Trump. Los votantes podrían evaluar no solo la conducción de la política exterior, sino también sus consecuencias sobre la inflación, los precios de la energía y el costo de vida de los hogares.
Las hostilidades registradas entre el domingo y el lunes dejan en evidencia que ninguna de las partes parece dispuesta, por ahora, a realizar concesiones significativas. Esta situación eleva el riesgo de nuevos episodios de tensión y mantiene a los inversores atentos a cualquier novedad procedente de la región.
Amenazas cruzadas
Tanto las autoridades iraníes como las estadounidenses reaccionaron a la nueva escalada mediante advertencias cruzadas. El presidente Donald Trump aseguró que nuevas acciones contra las fuerzas estadounidenses podrían provocar ataques de mayor intensidad contra objetivos iraníes. Entretanto, las autoridades de Teherán advirtieron que responderán ante cualquier nueva ofensiva estadounidense en la región.
Todo esto representa una mala noticia para las economías occidentales debido al riesgo de un encarecimiento prolongado de la energía. Aunque Estados Unidos alcanzó un importante acuerdo petrolero con Venezuela, la infraestructura del país sudamericano no se encuentra actualmente en condiciones de compensar rápidamente una eventual interrupción significativa del suministro procedente del Estrecho de Ormuz.
Por ello, la evolución de las hostilidades será determinante para los mercados durante las próximas jornadas. Una reducción de las tensiones podría aliviar los precios del petróleo y favorecer a los activos de riesgo, mientras una nueva escalada aumentaría las probabilidades de mayores presiones inflacionarias y volatilidad en los mercados financieros.
