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Espacio patrocinadoLas vacaciones de invierno dejaron este año una postal distinta para los argentinos que viajaron al exterior: por primera vez, pagar con tarjeta afuera dejó de significar un 30% extra en cada consumo. Desde fines de abril, los pagos internacionales realizados con la tarjeta Visa de Lemon -tanto en pesos como en dólares digitales (USDC)- no perciben ese recargo, y el efecto se sintió de lleno en la temporada.
Solo en esas dos semanas, la billetera procesó más de 1,4 millones de dólares, un 61% más que en el mismo período del año anterior. Se registraron más de 150.000 pagos internacionales -el 86% en pesos- y un 54% más de personas usando la tarjeta fuera del país. El salto no fue solo de volumen, sino de adopción: cada vez más usuarios eligieron la Visa Lemon Card como medio de pago para viajar.
Medio millón de dólares que quedaron en el bolsillo
La cuenta detrás del titular es concreta. Si esos mismos consumos hubieran estado alcanzados por la percepción del 30%, los usuarios de Lemon habrían pagado alrededor de 432.000 dólares adicionales.
Para dimensionar ese ahorro, la compañía lo tradujo a términos cotidianos: equivale a 9.600 valijas despachadas, 2.900 vuelos nacionales o 3.600 noches de hotel, casi diez años de estadías acumuladas.
El dato cobra otra dimensión cuando se lo saca del contexto puntual de las vacaciones. El crecimiento no se limitó a la temporada alta: el volumen de consumo internacional en dólares viene aumentando en promedio un 55% mes a mes, y la cantidad de usuarios que realiza al menos un pago en el exterior crece un 18% en el mismo lapso. Lo que empezó como un alivio para el viajero se consolidó como un hábito de pago.
Del viaje al hito: stablecoins que viajan por la red de Visa
Detrás de la experiencia simple de apoyar la tarjeta y pagar hay una infraestructura que, para la audiencia cripto, es el verdadero titular. Hace cuatro meses, Lemon se convirtió en la primera fintech argentina en procesar pagos internacionales directamente con stablecoins -dólares digitales USDC- a través de la red de Visa.
En la práctica, el usuario paga en el comercio del exterior con su saldo en dólares digitales y la conversión y liquidación ocurren de forma transparente sobre los rieles tradicionales de la tarjeta.
Ese puente entre las stablecoins y la aceptación global de Visa es el que explica por qué el fin del 30% se tradujo tan rápido en volumen.
La alianza entre ambas compañías comenzó en 2021 y hoy supera los 2,5 millones de Visa Lemon Card emitidas entre Argentina, Perú, Colombia y Brasil, una escala regional que convierte a cada temporada de viajes en un termómetro del uso real de los dólares digitales en el día a día.
