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Espacio patrocinadoAnthropic anunció que una versión aún no liberada de su modelo más potente, Claude Mythos Preview, descubrió formas mejoradas de atacar dos algoritmos criptográficos, demostrando que los modelos de frontera pueden identificar debilidades matemáticas que escaparon a años de revisión humana.
La investigación, titulada «Discovering cryptographic weaknesses with Claude» y publicada el 28 de julio como parte del trabajo de su Frontier Red Team, se centró en las matemáticas que sostienen el cifrado, no en errores de implementación de software. Ninguno de los dos hallazgos afecta hoy a sistemas en producción.
El matiz importa, porque marca la diferencia con el trabajo previo de la compañía. Hasta ahora Claude había encontrado fallas en cómo los programadores implementaban los algoritmos; esta vez tocó el diseño matemático mismo, un terreno donde el margen de error es más delgado y las consecuencias más profundas.
El primer objetivo: un candidato post-cuántico
La debilidad más relevante recae sobre HAWK, un esquema de firma digital diseñado para resistir a las computadoras cuánticas y que el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) evalúa dentro de su proceso de estandarización post-cuántica.
El modelo identificó una simetría matemática no explotada previamente en la estructura de retículos sobre la que HAWK apoya su seguridad, y con ella mejoró el mejor ataque conocido de recuperación de claves.
El efecto es concreto: para la configuración más pequeña, HAWK-256, el costo estimado de recuperar una clave cayó de 2⁶⁴ a 2³⁸ operaciones, reduciendo a la mitad la fuerza efectiva del esquema. Según Anthropic, HAWK necesitaría duplicar sus tamaños de clave para mantener el nivel de seguridad previsto, lo que borraría buena parte de la eficiencia que lo hacía atractivo. El hallazgo es específico de HAWK y no alcanza a los demás candidatos post-cuánticos del NIST.
El segundo resultado apunta a AES, el cifrado simétrico más usado del mundo, aunque sobre una versión reducida a siete rondas en lugar de las diez del AES-128 completo. Allí el modelo aceleró un ataque existente entre 200 y 800 veces, superando un récord que los criptógrafos habían fijado en 2013.
Estudiar cifrados de rondas reducidas es práctica estándar, porque mide cuánto margen de seguridad queda antes de que un ataque alcance la construcción completa.
Por qué importa para cripto
Para el ecosistema Web3, la lección de HAWK trasciende lo académico. El tamaño de una firma es espacio de bloque, y el espacio de bloque son comisiones, de modo que cualquier cadena que evalúe un reemplazo resistente a lo cuántico elige, en parte, por bytes por firma. Claves compactas y firma veloz eran toda la propuesta de valor de HAWK, y la corrección exigida le resta buena parte de esa ventaja frente a otros candidatos.
La calma, por ahora, está justificada. HAWK nunca se ha desplegado en producción y Bitcoin sigue operando sobre ECDSA, el esquema pre-cuántico que candidatos como HAWK están destinados a reemplazar a largo plazo. Ningún activo ni ninguna red en funcionamiento queda expuesto por este trabajo.
El nuevo mapa de la amenaza
El dato de fondo es el que debería ordenar la conversación. Claude Mythos Preview desarrolló y verificó el ataque a HAWK en unas 60 horas dentro de un sistema multiagente, con un investigador humano que aportó guía ocasional sin ser especialista en criptografía de retículos, y a un costo aproximado de 100.000 dólares en uso de API.
Es un recordatorio de que el reloj de la llamada Q-Day ya no depende solo de cuándo llegue una computadora cuántica útil, sino de cuánto acelera hoy la IA el criptoanálisis puro.
Anthropic acompañó la investigación con CryptanalysisBench, un conjunto de 191 tareas de ruptura de cifrados extraídas en su mayoría de competencias del NIST, donde su modelo más capaz resolvió el 85,7% de las tareas con solución conocida frente al 65,3% del modelo más débil evaluado. La compañía divulgó ambos resultados a los autores de los algoritmos, al NIST y a socios de gobierno e industria antes de publicarlos.
El filo es doble. La misma capacidad que hoy debilita un candidato post-cuántico puede, mañana, fortalecer la revisión de los algoritmos que protegerán la nueva economía digital. Esa es, quizá, la única certeza que deja el episodio: el criptoanálisis dejó de ser un terreno exclusivamente humano.
