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Espacio patrocinadoLa saga empezó el lunes con un dato que casi nadie recuerda: en 1999, Musk puso más de la mitad de su fortuna en fundar X.com, un banco por Internet. Veintisiete años después, esa historia cerró el círculo.
Porque el proyecto que hoy define su relación con el dinero no son los autos ni los cohetes. Es convertir la red social que compró en 2022 en la aplicación financiera que intentó construir antes de ser famoso.
Lo que ya está funcionando
X Money salió a producción el 26 de junio de 2026 para suscriptores Premium y Premium+ en Estados Unidos, después de un despliegue por etapas que se retrasó respecto del abril originalmente previsto.
El producto es más agresivo de lo que se esperaba. Ofrece una tasa anual del 6% sobre los depósitos, custodiados y asegurados por Cross River Bank, 3% de devolución en pagos, una tarjeta de débito Visa y transferencias entre usuarios. Los saldos se mantienen en dólares y la tarjeta física funciona en cualquier comercio que acepte Visa.
El detalle que importa: ni PayPal ni Venmo ofrecen seguro federal de depósitos sobre los saldos que guardan sus usuarios. X entró compitiendo por el lado donde los incumbentes son más débiles.
Lo que todavía no existe
Acá viene la parte que el lector hispanohablante necesita escuchar sin adornos.
Primero, es un producto estadounidense. Está disponible solo en Estados Unidos y ni siquiera en todo el país: Nueva York y Massachusetts quedaron afuera a la espera de aprobaciones regulatorias adicionales. La expansión internacional es un objetivo declarado, pero sin fecha confirmada.
Segundo, no hay cripto. X Money arrancó como un producto exclusivamente fiat, en dólares y sobre infraestructura financiera tradicional. Pese a los rumores sobre Bitcoin, Ethereum y Dogecoin, la empresa no confirmó planes concretos de integración en esta etapa.
Dicho de otro modo: el hombre que en 1999 quiso reinventar cómo se mueve el dinero volvió a intentarlo con la infraestructura más convencional disponible. Visa, un banco de Nueva Jersey y dólares.
Por qué esto cambia el tablero igual
La plataforma tiene más de 600 millones de usuarios activos mensuales. Si esa base se convierte en base financiera, el efecto sobre los pagos digitales es de otra escala, y el mercado hispanohablante sería un destino natural: alta penetración de X, remesas caras y demanda de dólares.
Lo que hay que mirar en los próximos meses son tres señales concretas. La primera, si el despliegue se completa en Estados Unidos y salta a un segundo país.
La segunda, si aparecen las funciones de compra de activos dentro de la aplicación que la compañía viene anticipando. La tercera, si en algún momento se habilita alguna forma de stablecoin, que es la vía técnicamente más probable y la que varios analistas anticipan antes que cualquier integración de criptomonedas volátiles.
Nada de eso está garantizado. Pero después de cinco entregas siguiendo el dinero, el patrón quedó claro: Musk lleva veintisiete años intentando lo mismo, y esta vez no arrancó desde un garaje.
Esta saga fue elegida por la comunidad de CriptoTendencia en WhatsApp. Este domingo se abre la votación por el próximo protagonista.
