Economistas alertan sobre la amenaza silenciosa de la IA a la economía global

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La inteligencia artificial podría impulsar la productividad global, pero también crear nuevas tensiones económicas. Un estudio de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Boston advierte que reemplazar trabajadores por IA demasiado rápido podría erosionar la demanda que sostiene el crecimiento empresarial.

Los investigadores describen este fenómeno como The AI Layoff Trap, una dinámica en la que la automatización termina generando consecuencias negativas incluso para las propias compañías.

La trampa económica detrás de la automatización

La investigación parte de una premisa sencilla: los trabajadores no solo producen bienes y servicios, también sostienen el consumo. Cuando una empresa sustituye empleados por sistemas de IA, reduce costos y mejora su eficiencia. Sin embargo, si muchas compañías adoptan la misma estrategia de forma simultánea, una parte de la población pierde ingresos y disminuye su capacidad de gasto.

Según el estudio, este proceso genera una externalidad económica que las empresas no tienen incentivos para considerar de manera individual. Cada firma obtiene beneficios inmediatos al automatizar mediante herramientas de inteligencia artificial, pero solo asume una fracción del impacto negativo que la reducción del consumo provoca sobre el conjunto de la economía. Como consecuencia, el nivel de automatización termina siendo superior al que resultaría óptimo para el mercado en su totalidad.

Además, el informe sostiene que esta dinámica se intensifica a medida que aumenta la competencia entre empresas. En mercados más fragmentados, las compañías tienen mayores incentivos para acelerar la adopción de inteligencia artificial con el objetivo de preservar márgenes y cuota de mercado.

La advertencia detrás del avance de la IA

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio es que una IA más potente no necesariamente resuelve el problema. De acuerdo con el modelo desarrollado por los investigadores, sistemas de inteligencia artificial cada vez más eficientes podrían acelerar la automatización y ampliar el desequilibrio entre productividad y demanda.

De hecho, los autores resumen este riesgo con una afirmación contundente:

Las empresas podrían llegar a automatizarse hacia una productividad ilimitada y una demanda cero.

En otras palabras, una economía capaz de producir cada vez más bienes y servicios gracias a la inteligencia artificial, pero con una base cada vez menor de consumidores capaces de comprarlos.

Además, la preocupación no surge en el vacío. El estudio señala que más de 100.000 trabajadores tecnológicos fueron despedidos durante 2025, mientras que un número creciente de compañías ya utiliza herramientas de IA para sustituir tareas que anteriormente realizaban empleados humanos.

Los investigadores identifican una única solución efectiva

El trabajo también evalúa diversas propuestas para mitigar el problema, entre ellas la renta básica universal, los impuestos sobre ingresos de capital, los programas de recapacitación laboral, la participación accionaria de los trabajadores y los acuerdos de coordinación entre empresas.

Sin embargo, el estudio concluye que ninguna de estas medidas elimina por completo el incentivo económico que impulsa una automatización excesiva asociada al avance de la IA.

La única herramienta capaz de corregir este desequilibrio sería un impuesto específico sobre la automatización. Su objetivo sería obligar a las empresas a internalizar parte del impacto económico asociado a la sustitución de trabajadores por sistemas de inteligencia artificial; un mecanismo de este tipo podría desacelerar la carrera por automatizar y limitar la erosión de la demanda dentro de la economía.

Aunque el estudio se basa en un modelo teórico y no constituye una predicción definitiva sobre el futuro del empleo, sí refleja una preocupación cada vez más presente en el debate económico.

Si la inteligencia artificial transforma radicalmente el mercado laboral, el desafío no será únicamente aumentar la productividad, sino también preservar el poder adquisitivo que sostiene el funcionamiento de la economía.

Julio Molina
Julio Molina
Soy un joven de Venezuela, apasionado por la tecnología, la innovación y los sucesos económicos que moldean el mundo actual. Mi interés por las criptomonedas me llevó a profundizar en el ecosistema blockchain, con un enfoque especial en el sudeste asiático.

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