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Espacio patrocinadoEste miércoles, tras el cierre de operaciones en la bolsa de valores, Nvidia publicará sus resultados trimestrales correspondientes al último tramo de 2025. Las cifras de la gigante de los chips podrían ser determinantes para el rumbo de los mercados financieros en el corto plazo. Incluso, expertos de Goldman Sachs advierten que un tropiezo de la compañía podría desencadenar una fuerte corrección en Nueva York.
En un contexto donde el S&P 500 depende en gran medida de la riqueza percibida, el gigante de los semiconductores no solo pone en juego su propia valoración. Sin exagerar, puede afirmarse que parte de la estabilidad del crecimiento económico de EE. UU. en 2026 está vinculada al desempeño de este tipo de compañías de alta capitalización.
Según Goldman Sachs, el mayor riesgo para la economía actual no es la inflación, sino una corrección abrupta del mercado de renta variable. En un ciclo donde el efecto riqueza sostiene el consumo del 10% más rico de la población -responsable de casi la mitad del gasto total, según CNBC-, los resultados trimestrales de Nvidia se han convertido en un termómetro clave de la salud sistémica.
Esto convierte el reporte de este miércoles en el evento más esperado de una temporada de ganancias prácticamente agotada. Además, los resultados de la compañía también podrían tener un efecto visible en el mercado de criptomonedas, dado su estrecho vínculo con las acciones tecnológicas de gran capitalización.
¿Qué esperar de los resultados de Nvidia?
Aunque Nvidia ha superado las expectativas en 10 de sus últimos 16 reportes, JPMorgan advierte que esta vez «las cosas se sienten diferentes». El mercado ya no se conforma con batir las guías oficiales, sino que ahora exige lo que en Wall Street se denomina un «trimestre 2+2».
Este concepto implica, en primer lugar, unos resultados sólidos en el Q4 fiscal. En ese sentido, Nvidia debería superar su propia guía por al menos $2.000 millones, alcanzando ingresos cercanos a $67.000 millones.
Al mismo tiempo, la guía para el Q1 de 2026 tampoco debería quedarse atrás. Esta tendría que superar las estimaciones del consenso en otros $2.000 millones, proyectando ingresos próximos a $75.000 millones.
Instituciones como Jefferies consideran que estos objetivos son alcanzables gracias a la aceleración de la demanda y cierta relajación en las cadenas de suministro. Sin embargo, el margen de error es mínimo. Cualquier señal de presión sobre los márgenes, especialmente por los elevados precios de los chips de memoria, podría generar una reacción negativa.
Existen, además, factores que añaden incertidumbre. Vanda Research señala una desaceleración en el entusiasmo del inversor minorista. Los flujos netos diarios hacia Nvidia antes del reporte han caído a $94 millones, menos de la mitad de los $186 millones registrados en noviembre pasado.
Este dato podría resultar determinante tras la publicación de resultados. La cautela actual refleja dos posibles escenarios:
- Expectativas moderadas ante una valoración que parece haber alcanzado niveles exigentes.
- Inversores esperando una señal clara tras el reporte para reingresar de forma más agresiva,
El comportamiento minorista se suma a un flujo institucional más moderado, lo que sugiere que el mercado se encuentra en modo «esperar y ver» antes del próximo gran catalizador, como el GTC en San Jose en marzo.
¿Se aproxima una corrección del 20%?
La preocupación de Goldman Sachs radica en la fragilidad de la expansión económica. Si Nvidia decepciona y arrastra al mercado a una corrección del 10% en la primera mitad de 2026, el crecimiento del PIB podría reducirse del 2,5% al 2,0%. Si la caída alcanza el 20% -territorio de Bear Market-, el impacto restaría un punto porcentual completo al crecimiento, según estimaciones del banco.
Mientras el mercado aguarda las palabras de Jensen Huang, las grandes firmas ya están rotando posiciones hacia sectores que validen la estrategia de reducción de costos vinculada a la IA o que ofrezcan valor en un entorno volátil:
- Bank of America apuesta por Amazon (AWS), esperando que la adopción de sus chips Trainium mejore el sentimiento.
- Goldman Sachs eleva el precio objetivo de AMD a $240 tras su alianza estratégica con Meta.
- JPMorgan identifica oportunidades en activos duros como Aura Minerals, buscando refugio ante la posible volatilidad de las grandes tecnológicas.
