¿Se puede tener una estrategia de inversión acertada en un contexto impredecible?

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El mercado financiero se adentra en un escenario que los analistas califican, justificadamente, como uno «sin precedentes». Por primera vez en la historia económica moderna de EE. UU., la Reserva Federal se prepara para recortar tipos de interés a pesar de contar con una economía robusta y un dólar que no deja de debilitarse. ¿Es posible contar con una estrategia de inversión acertada en medio de este caos?

Los mercados van sin frenos hacia un territorio inexplorado. Mientras el DXY (índice del dólar) ha caído casi un 10% en el último año, la Fed parece dispuesta a ignorar las lecciones inflacionarias de los años 70. Para el inversor, el mensaje es claro: las reglas del juego han cambiado y el refugio ya no está en los lugares de siempre.

En esta entrega de Mesa de Estrategia se analizan los tres frentes que definirán el contexto de las próximas jornadas: el giro monetario, el tambor de guerra en Irán y la inminente sentencia del Tribunal Supremo sobre los aranceles.

La paradoja de la Fed: los recortes en medio del crecimiento económico

Resulta contradictorio que, con un crecimiento nominal del 8% (el más fuerte en 20 años fuera de la pospandemia), se hable de flexibilización. La apuesta de la Fed parece confiar en que la productividad de la inteligencia artificial (IA) anulará la inflación, pero esta tesis ignora los efectos de la desglobalización.

  • El retorno del dólar débil: bajar tipos con un billete verde depreciándose marca un nuevo régimen. Los inversores estadounidenses, históricamente infraponderados en activos extranjeros, enfrentan ahora un riesgo de divisa real.
  • La trampa de la IA: esta tecnología puede optimizar servicios, pero no puede fabricar bienes físicos. Si el dólar cae, el costo de las importaciones subirá, alimentando una inflación que ya se muestra al alza entre un número creciente de analistas.

Geopolítica y posible guerra con Irán

Como si el asunto de la Fed no fuera lo suficientemente delicado, las tensiones entre EE. UU. e Irán han alcanzado un punto crítico. Con informes de posibles acciones militares inminentes, el crudo WTI ha saltado un 6% esta semana, situándose por encima de los $66 por barril, según CNBC.

Sin embargo, Wall Street parece inmune. Históricamente, según datos de Barclays que se remontan a 1980, el S&P 500 tiende a quedarse plano o incluso subir ligeramente tras un evento geopolítico. 

Pero en esta oportunidad hay un matiz y es que las acciones no están baratas. Con el mercado a menos del 2% de sus máximos históricos, cualquier escalada podría ser la excusa perfecta para una toma de beneficios masiva.

Es en este punto cuando sale a flote el asunto de la legalidad de los aranceles. Esta semana, el Tribunal Supremo de EE. UU. podría cambiar el rumbo del comercio exterior. El gobierno ya ha recaudado $124.000 millones en aranceles hasta enero (un aumento del 304% respecto al año anterior). JPMorgan plantea cuatro escenarios para el mercado:

Proyecciones de JPMorgan y estrategias de inversión.
Proyecciones de JPMorgan.

La clave aquí es la advertencia del Secretario del Tesoro, Scott Bessent. El funcionario aseguró que si el tribunal anula los aranceles actuales, la Casa Blanca utilizará leyes de 1962 para recrear la misma estructura impositiva. En palabras simples, el alivio arancelario podría ser solo un espejismo de corto plazo.

La diversificación se presenta como la estrategia acertada

Ante un dólar debilitado y una Fed impredecible, la estrategia ganadora se aleja del crecimiento tecnológico puro y mira hacia la «duración corta» y la geografía:

  1. Acciones internacionales: ofrecen hoy el doble de rentabilidad por dividendo (2.5% contra 1.2%) y valoraciones mucho más atractivas (18x beneficios frente a las 26x de EE. UU.).
  2. Renta variable de corta duración: en un entorno de posible inflación persistente, las empresas que pagan dividendos crecientes son menos sensibles a las tasas que las tecnológicas de crecimiento. Históricamente, han igualado el rendimiento del Nasdaq con mucha menos volatilidad.
  3. Cobertura en energía: con el conflicto en Irán latente, mantener exposición a energéticas actúa como un seguro natural ante el repunte del Brent y el WTI.

Los mercados están entrando en una economía de «alejamiento del dólar». La complacencia del mercado ante los riesgos geopolíticos y arancelarios es una señal de alerta. La oportunidad para este trimestre no está en perseguir el último rally del Nasdaq, sino en la compra de valor fuera de EE. UU. y en activos que generen flujo de caja inmediato (dividendos). En un contexto impredecible, la prudencia es la mejor estrategia de inversión.

Alejandro Gil
Alejandro Gil
Alejandro es periodista especializado en la cobertura del mundo financiero.

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