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Espacio patrocinadoLa bolsa japonesa alcanzó este jueves un hito histórico durante la sesión de negociación, con el índice Nikkei superando por primera vez la barrera de los 60.000 puntos en operaciones intradía.

El índice llegó a marcar un máximo de 60.013,98 puntos, una subida de 428,12 puntos equivalente al 0,7%, rebasando así el récord de cierre previo de 59.585,86 puntos registrado el miércoles.
El catalizador principal fue el alivio de las tensiones en Oriente Medio tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que el alto el fuego entre Washington e Israel con Irán se extendería de forma indefinida.
La noticia impulsó el apetito por activos de riesgo en los mercados globales y canalizó flujos de capital hacia la renta variable asiática.
Recuperación completa tras el shock del conflicto con Irán
Las acciones japonesas venían registrando una tendencia alcista sostenida hasta que el conflicto con Irán estalló el pasado 28 de febrero. Hasta ese momento, las expectativas en torno a las políticas fiscales expansivas de la primera ministra Sanae Takaichi y el rally global del sector tecnológico habían llevado al Nikkei a máximos históricos sucesivos.
El inicio de la guerra trajo consigo un repunte del precio del petróleo y temores inflacionarios que desencadenaron una ola de ventas en los principales mercados bursátiles del mundo. Sin embargo, los índices de referencia globales, incluido el japonés, han logrado recuperar la totalidad de las pérdidas acumuladas durante ese período.
Tecnología y electrónica lideran las ganancias
Las subidas del jueves fueron amplias por sectores, con especial protagonismo de las compañías tecnológicas y fabricantes de componentes electrónicos.
El buen comportamiento del mercado japonés se produjo en paralelo al rally de la bolsa estadounidense, donde los inversores también ignoraron los riesgos geopolíticos residuales ante la solidez de los resultados corporativos del trimestre.
La combinación de distensión geopolítica, resultados empresariales positivos y un entorno de política fiscal doméstica favorable configura el escenario que ha llevado al Nikkei a escribir una nueva página en su historia.
La atención del mercado se centrará ahora en si el índice es capaz de consolidar estos niveles en el cierre de la sesión y en las jornadas siguientes.
