La crisis energética global impulsa medidas para reducir el consumo, aliviar los precios del petróleo y proteger a los consumidores frente a la inflación.
Los mercados tradicionales siguen siendo volátiles a la espera de una solución satisfactoria en la guerra comercial entre Estados Unidos y China que ponga fin a las incertidumbres sobre la economía global.
Los progresos en la guerra comercial entre las dos economías más grandes del mundo parece estar dando resultados positivos tanto en Wall Street como en las principales bolsas del mundo.