Wall Street abrió el viernes 6 de noviembre con un rebote moderado del sector tecnológico, que intenta recomponerse después del brutal desplome del jueves, mientras el Dow Jones quedaba rezagado y el mercado digería un informe de empleo más sólido de lo previsto.
El Nasdaq lideraba las ganancias con un avance del 1,16% hasta 24.597,25 puntos, seguido por el S&P 500, que subía un 0,64% a 7.401,13, y el Russell 2000, que ganaba un 0,60% a 2.746,33. El Dow Jones, en cambio, cedía un 0,11% y se situaba en 51.464,99 puntos.
La foto del día refleja una recuperación parcial antes que un cambio de tendencia, porque avanzar algo más del 1% tras una jornada de ventas intensas no basta para dar por cerrado el castigo a un sector que concentra buena parte del peso de los grandes índices. El avance del Russell 2000 indica, además, que el apetito comprador alcanza también a las compañías de menor capitalización.

El empleo sorprende y complica el guion de la Fed
El dato macro de la jornada llegó desde el mercado laboral, que creó 165.000 empleos en octubre, por encima de lo que esperaban los economistas, mientras la tasa de desempleo bajaba al 4,1% y la participación laboral subía ligeramente. Además, las cifras de septiembre se revisaron al alza, de 29.000 a 60.000 puestos.
Un mercado laboral que resiste resta urgencia a nuevos recortes de tasas y da a la Reserva Federal margen para mantener una postura prudente, lo que apunta a un alivio monetario más pausado y pesa sobre los activos que más dependen del dinero barato.
Petróleo, oro y bitcoin, en terreno negativo
El crudo WTI se movía en torno a $90 por barril, con una caída diaria del 0,35% que amplía el retroceso semanal al 6,6%, mientras los inversores evalúan el riesgo de un conflicto con Irán y su posible impacto en el suministro energético. El oro, por su parte, retrocedía un 1,33% hasta cerca de $4.050 por onza.
Bitcoin seguía bajo presión y caía un 1,69% hasta $75.255, desacoplado del rebote del Nasdaq, una señal de que la recuperación tecnológica no se traslada por ahora a la principal criptomoneda.
Un rebote que todavía debe confirmarse
El sentimiento de la sesión es de alivio contenido antes que de euforia: las compras vuelven a las tecnológicas, pero el liderazgo del Nasdaq convive con un Dow plano y con caídas en los refugios y en bitcoin.
Los riesgos siguen a la vista, desde la posibilidad de que un empleo robusto aleje los recortes de la Fed hasta la tensión geopolítica con Irán, sin olvidar que una sola jornada al alza no borra la fragilidad que dejó el desplome del jueves.
