Patrick Steven Yaroch, exagente del FBI de 37 años, se declaró culpable el jueves de fraude electrónico y lavado de dinero ante un tribunal federal de Alexandria, Virginia. Admitió que usó su acceso a los sistemas de la agencia para robar unos 2,47 millones de dólares en criptomonedas, según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El monto exacto, 2.474.380,66 dólares, salió de unas 100 transferencias fraudulentas hechas con credenciales de 35 investigaciones distintas del FBI. Es una cifra muy superior a la que el propio Yaroch reconoció cuando se entregó en el verano.
Cómo operaba
Entre 2017 y comienzos de 2025, Yaroch trabajó en la División Boston del FBI, en un equipo dedicado a un Estado-nación adversario cuyo nombre el Departamento de Justicia no revela. En febrero de 2025 pasó a la División de Contrainteligencia y Espionaje, donde tenía acceso a los sistemas que guardaban las credenciales de wallets recopiladas en las investigaciones.
Desde, a más tardar, diciembre de 2024, usó ese acceso para vaciar wallets de personas investigadas y de actores estatales adversarios, e incluso al menos una wallet que el propio FBI había creado para una operación. Después de mover los fondos, los cambiaba por otras criptomonedas y los pasaba por nuevas transacciones para ocultar su origen.
Parte del dinero se fue en gastos cotidianos. Entre noviembre de 2025 y enero de 2026 transfirió unos 93.082 dólares a una de sus cuentas, desde la que pagó tarjetas de crédito, cuotas del auto y otros préstamos.
El viñedo en Portugal
Según la fiscalía, Yaroch también planeaba financiar una nueva vida en el extranjero. Le preguntó a ChatGPT cómo sacar más rentabilidad a sus inversiones y dónde instalarse en la Unión Europea, y el chatbot le sugirió comprar un viñedo en Portugal.
El 15 de junio de 2026 dio un poder a abogados portugueses para que tramitaran su número de identificación fiscal ante la Autoridad Tributaria de ese país. Luego organizó un viaje a Portugal para septiembre.
De acuerdo con los hechos aceptados en el acuerdo de culpabilidad, sus acciones comprometieron varias investigaciones del FBI sobre grupos criminales y adversarios estatales. También pusieron en riesgo fuentes y métodos usados para recolectar inteligencia extranjera.
De la confesión a la sentencia
El caso salió a la luz porque Yaroch se autodenunció a fines de julio. Según la declaración jurada que el FBI presentó en agosto, contó que estaba frustrado porque la agencia «no podía o no quería actuar» contra las cuentas cripto de un adversario y que decidió hacer justicia por su cuenta. En ese momento solo admitió entre 10 y 12 transferencias, por menos de un millón de dólares.
Los agentes que registraron su casa incautaron una billetera física Trezor, tres pasaportes y un papel con frases semilla. Parte de los fondos estaba en Kraken y otra en Suilend, un protocolo de préstamos de la red Sui, que según la declaración eligió porque le gustaba que su logo fuera una gota de agua. El FBI recuperó unos 925.000 dólares y los transfirió a wallets controladas por el Gobierno.
La sentencia está prevista para el 4 de marzo de 2027. Yaroch se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión, que fijará un juez federal según las pautas de sentencia de Estados Unidos.
