Los futuros perpetuos sobre acciones individuales pueden comenzar a negociarse por primera vez en mercados estadounidenses registrados, anunció este 3 de noviembre Michael S. Selig, presidente de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), mediante una declaración que extiende estos instrumentos más allá de las materias primas digitales.
El anuncio abre una nueva vía para ofrecer exposición a valores tradicionales bajo supervisión estadounidense, aunque su alcance está delimitado: los centros de negociación deben reunir los registros exigidos tanto por el regulador de derivados como por la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).
Los perpetuos amplían su alcance hacia las acciones
A diferencia de un contrato de futuros convencional, un perpetuo carece de una fecha fija de vencimiento. Esa característica permite mantener una exposición mediante un derivado sin que el contrato termine en una fecha previamente establecida, pero no convierte la operación en una compra directa de las acciones subyacentes.
Selig presentó esta incorporación como parte de su objetivo de atraer al país productos que suelen negociarse en plataformas extranjeras, algunas de ellas sin regulación. Según su planteamiento, ofrecerlos dentro del marco estadounidense puede aportar herramientas de gestión del riesgo y formación de precios, con las salvaguardas correspondientes.
La declaración se refiere específicamente a futuros perpetuos sobre valores accionarios individuales. No identifica las empresas que servirán como subyacentes ni detalla apalancamiento, comisiones u horarios, por lo que esos aspectos no pueden darse por definidos a partir del anuncio.
Un marco de supervisión compartida
Los contratos quedaron considerados aprobados conforme a la regla 40.3 y encuadrados como productos de futuros sobre valores bajo la Commodity Futures Modernization Act de 2000. Esa legislación estableció hace más de dos décadas un régimen compartido para instrumentos situados entre los mercados de derivados y los de valores.
En consecuencia, la negociación estará sujeta a la Commodity Exchange Act, a las leyes federales de valores y a los marcos regulatorios de ambas agencias. La autorización no elimina esa doble estructura, sino que utiliza las herramientas legales existentes para incorporar el nuevo producto.
Además, las plataformas contempladas son mercados de contratos designados que también figuren ante la SEC como bolsas nacionales de valores registradas mediante notificación para negociar futuros sobre valores. El registro ante una sola agencia no basta para quedar comprendido en el alcance descrito.
Del precedente de bitcoin a la coordinación regulatoria
El paso sigue a la aprobación del primer futuro verdaderamente perpetuo sobre bitcoin en una bolsa regulada, concedida el 29 de mayo a KalshiEX. En sus primeras intervenciones al frente de la agencia, Selig había pedido emplear las facultades disponibles para trasladar estos productos al mercado nacional con controles adecuados.
La coordinación también se apoya en el memorando firmado el 11 de marzo de 2026, que busca reducir fricciones entre los dos supervisores y mejorar su cooperación en normas, exámenes y vigilancia, sin abandonar la integridad de los mercados ni la protección de los participantes.
Por ahora, la declaración confirma que estos contratos pueden empezar a negociarse dentro de ese perímetro regulado; no aporta cifras de operaciones ejecutadas ni permite medir su adopción. El avance concreto es la apertura de una vía estadounidense para los perpetuos sobre acciones individuales, con responsabilidades compartidas entre ambos reguladores.
