Una pintura robada en Italia en 2004 volvió a ser reconocida pese a las modificaciones realizadas para ocultar su identidad. El caso de Sant’Agnese, o santa Inés, muestra cómo la inteligencia artificial puede ayudar a localizar patrimonio cultural desaparecido durante décadas, al comparar imágenes que una búsqueda tradicional por palabras podría pasar por alto.
Un reportaje de la BBC reconstruye la detección durante una feria de antigüedades de Parma, en octubre de 2024. Los agentes fotografiaron las obras expuestas y el sistema emitió una alerta horas después, dando paso a la intervención policial y al examen especializado.
Un cordero oculto para cambiar la identidad del cuadro
La obra había sido sustraída de la iglesia Virgo Potens, también conocida como Madonna della Potenza, en Sulmona. Representaba a santa Inés con un cordero y la palma del martirio, elementos esenciales para reconocer su iconografía religiosa.
Tras el robo, el animal fue sustituido pictóricamente por una pergamena para transformar la figura en una aparente sibila y dificultar su identificación. El comunicado de los Carabinieri documenta que sombras y manchas llamaron la atención de los investigadores, mientras los historiadores del arte confirmaron las alteraciones.
La misma documentación atribuye un papel fundamental a la base de bienes culturales sustraídos y a SWOAPP, una aplicación de IA para comparar imágenes. La investigación, coordinada por la fiscalía de Nápoles, permitió incautar y recuperar la pintura, que fue devuelta a la diócesis de Sulmona en 2025.
La búsqueda visual amplía el alcance de los investigadores
El desafío consiste en reconocer una obra aunque su apariencia o descripción hayan cambiado. Buscar únicamente una mujer con pergamino habría dejado fuera una ficha que describiera a una santa acompañada por un cordero; la comparación visual ofrece otra vía para encontrar coincidencias que después deben verificarse.
En el sistema italiano de protección patrimonial también opera SWOADS, una herramienta que combina reconocimiento de imágenes y búsqueda semántica para vigilar sitios web, redes sociales y la web profunda. Su función es ampliar la capacidad de rastreo de los especialistas ante la cantidad de objetos que circulan por canales digitales.
La evolución SWOADS2 busca reforzar esas capacidades automáticas y la cooperación informativa nacional y europea. El proyecto cuenta con un presupuesto de aproximadamente 8,15 millones de euros y recibió financiación en junio de 2024.
Una coincidencia necesita documentación y revisión humana
Las herramientas de búsqueda dependen de los registros disponibles. La base de Interpol reúne descripciones y fotografías de casi 57.000 objetos, incorpora información remitida por entidades autorizadas y permite contrastar imágenes mediante software de correspondencia visual.
Su aplicación ID-Art facilita esa consulta a policías, coleccionistas y público general, además de permitir crear inventarios privados. Documentar una colección antes de un robo ayuda a disponer de imágenes y características que puedan utilizarse posteriormente para identificar las piezas.
El recorrido de santa Inés ilustra el valor de combinar archivos, tecnología y conocimiento artístico. La alerta informática orientó la búsqueda, mientras la evaluación de las alteraciones y la actuación judicial hicieron posible que una obra modificada regresara a la comunidad de la que había desaparecido.
