Este viernes, el director ejecutivo de Binance, Richard Teng, emitió un comunicado para informar sobre las consecuencias del reciente ataque informático contra la plataforma. El ejecutivo aseguró que la compañía cubrirá la totalidad de las pérdidas mediante sus propios recursos financieros. Asimismo, agradeció la colaboración de otras empresas del sector y de los organismos de seguridad que participan en la investigación.
Durante su intervención, Teng afirmó que los fondos de los clientes no resultaron afectados por el incidente. Según explicó, el ataque comprometió billeteras calientes utilizadas por Binance para sus operaciones, mientras que la mayor parte de los activos de los usuarios permanece almacenada en billeteras frías. El directivo insistió en que la empresa no utiliza los fondos de sus clientes para financiar sus actividades.
Para responder a la emergencia, Binance reservó más de $6.340 millones de sus propios recursos, una cantidad destinada a cubrir los activos afectados.
De ese total, aproximadamente $5.000 millones ya se encuentran disponibles en las mismas criptomonedas comprometidas durante el ataque, entre ellas BTC, ETH, BNB y monedas estables como USDT y USDC. La compañía continúa adquiriendo los activos restantes mediante operaciones de mercado y acuerdos extrabursátiles (OTC).
Por otra parte, Teng confirmó que los equipos técnicos trabajan en la reconstrucción y verificación del sistema de retiros. La plataforma espera restablecer el servicio antes del domingo 1 de noviembre, siempre que las pruebas de seguridad concluyan satisfactoriamente. Además, Binance prevé publicar un informe completo de prueba de reservas el lunes 2 de noviembre, con la posibilidad de presentar información preliminar antes de esa fecha.
Avances en la investigación técnica del ataque cibernético
Respecto al origen del incidente, Teng explicó que la investigación apunta a una operación compleja en la que habrían participado varios atacantes. Inicialmente, las pesquisas identificaron el posible compromiso de una computadora portátil perteneciente a un ingeniero de DevOps.
Sin embargo, los análisis posteriores revelaron otros puntos de vulneración. Los responsables también habrían utilizado mecanismos de autodestrucción para eliminar herramientas y rastros digitales, dificultando la reconstrucción de los acontecimientos.
Uno de los aspectos más relevantes del ataque fue el uso de EIP-7702, un estándar de Ethereum que permite delegar la ejecución de determinadas operaciones de una billetera a código de contratos inteligentes.
Según Teng, los atacantes aprovecharon este mecanismo para obtener autorizaciones de ejecución sobre una billetera caliente de Binance sin pasar por los controles internos habituales. Esta situación llevó a la plataforma a suspender temporalmente los retiros mientras revisa y reconstruye su infraestructura.
Ante este escenario, Binance inició una auditoría integral de sus sistemas de seguridad. La revisión comprende los dispositivos utilizados por sus empleados, los servicios en la nube, la administración de claves y los mecanismos de firma de transacciones.
Paralelamente, la compañía trabaja con firmas de análisis blockchain, emisores de tokens y organismos policiales para rastrear los activos sustraídos. Según la información difundida, aproximadamente $3.000 millones ya fueron congelados gracias a la colaboración de distintas entidades del ecosistema.
Teng también destacó que el modelo financiero de Binance le permite afrontar pérdidas de esta magnitud sin recurrir a los fondos de sus clientes. Según explicó, la empresa conserva una parte considerable de sus beneficios operativos en criptomonedas y reinvierte recursos en su infraestructura y seguridad. Esta política, sostuvo, le proporciona capacidad financiera para responder ante situaciones extraordinarias y mantener la continuidad del negocio.
Transparencia y prueba de reservas para la comunidad
La compañía prevé publicar una actualización de su prueba de reservas para permitir que los usuarios comprueben el respaldo de los saldos registrados en la plataforma. Teng también recomendó revisar los balances individuales y utilizar los canales oficiales de atención ante cualquier inquietud.
Sin embargo, la publicación del informe será especialmente importante para aportar información verificable sobre la situación de los activos después del incidente.
Mientras tanto, continúa la colaboración entre exchanges, empresas de análisis on-chain, emisores de criptomonedas y autoridades internacionales para identificar a los responsables y recuperar los fondos comprometidos. La congelación de aproximadamente $3.000 millones representa un avance importante, aunque estos activos todavía deberán someterse a los procedimientos correspondientes para su eventual recuperación.
Por ahora, la prioridad de Binance sigue siendo restablecer los retiros con seguridad y demostrar que puede cumplir sus compromisos con los usuarios.
