En el mercado Forex, la rupia india volvió a quedar bajo presión por el costo de la energía y la salida de capitales, aunque las últimas medidas del Banco de la Reserva de la India (RBI) le dieron un respiro. La moneda se recuperó desde 96,79 rupias por dólar hasta la zona de 95, pero analistas advierten que el alivio podría ser temporal si persisten las tensiones externas.
De acuerdo con CNBC, varias firmas prevén que la divisa vuelva a debilitarse durante los próximos meses. S&P Global Market Intelligence proyecta alrededor de 97 rupias por dólar al cierre de 2026 y 98 hacia mediados de 2027; Mizuho Securities también contempla un nivel cercano a 98 entre fines de este año y comienzos del próximo.
El RBI busca frenar la presión sobre la rupia
El banco central restringió la posibilidad de volver a contratar derivados cambiarios cancelados, una medida que encarece las apuestas especulativas contra la moneda. Además, habilitó una ventanilla especial para atender la demanda diaria de dólares de tres comercializadoras estatales de petróleo, de modo que esas compras no tengan que concentrarse en el mercado inmediato.
La estrategia apunta a reducir movimientos bruscos y a ordenar la negociación, pero no elimina los factores que impulsan la demanda de dólares. Cuando sube el precio del crudo, India necesita más divisas para pagar sus importaciones; si al mismo tiempo los inversores retiran fondos de sus mercados, la presión sobre la rupia se intensifica.
Las reservas también forman parte del debate. Ambit Capital calculó que la cobertura de importaciones ronda los 6,2 meses, mientras las ventas de dólares utilizadas para moderar la depreciación redujeron las reservas en US$ 51.000 millones hasta el 2 de octubre. Esa cifra ilustra que intervenir puede suavizar la volatilidad, pero tiene un costo.
El petróleo y los flujos de capital marcan el rumbo
India importa cerca del 85% del combustible que consume y, por eso, es especialmente sensible a las interrupciones de suministro asociadas a la guerra con Irán. El estrecho de Ormuz ha sido una ruta clave para sus compras energéticas, mientras los precios elevados amplían la factura externa y pueden ensanchar el déficit de cuenta corriente.
A esa presión se suman los flujos financieros. Los inversores extranjeros vendieron acciones indias por unos US$ 32.500 millones durante el año hasta el 13 de octubre, según los datos citados en la nota. Un menor apetito por activos locales reduce la entrada de divisas justo cuando las empresas necesitan dólares para importar y cubrir obligaciones.
El nivel de 100 por dólar sigue siendo un escenario
La barrera de 100 rupias por dólar no es una cotización alcanzada ni una previsión inevitable. Los estrategas la plantean como una posibilidad si el petróleo vuelve a encarecerse, continúan las salidas de cartera y el déficit externo supera las expectativas. De no combinarse esos factores, las intervenciones del RBI podrían seguir conteniendo la velocidad de la caída.
Para las empresas con pagos en moneda extranjera, el mensaje es prepararse para varios escenarios: una rupia relativamente estable durante semanas puede volver a ceder si el entorno cambia. El banco central dispone de herramientas para moderar los movimientos, pero la trayectoria de fondo dependerá también de la energía, los capitales y la confianza en la economía india.
