Wall Street abrió la jornada de este jueves con señales encontradas y un dato de inflación que pesa sobre todo lo demás. En las cotizaciones de las 10:31 ET, el Dow Jones sube un 0,43% hasta los 51.845,73 puntos, mientras el S&P 500 cede un 0,47% hasta los 7.682,46 y el Nasdaq retrocede un 1,25% hasta los 26.358,80. La divergencia entre los índices resume la sesión.

La tecnología arrastra al Nasdaq
El contraste entre el Dow y el Nasdaq marca el pulso de la apertura. Mientras el índice industrial avanza, el tecnológico encabeza las pérdidas, en una señal de que la presión se concentra en las grandes compañías del sector, las más sensibles a cualquier cambio en las expectativas de tasas. El S&P 500, a mitad de camino, refleja ese tira y afloja entre sectores.
Asia se desploma y agrava la incertidumbre
El telón de fondo llega desde Oriente. Las bolsas asiáticas cerraron con fuertes caídas: el KOSPI surcoreano se hundió un 7,57% y el Nikkei 225 japonés perdió un 4,90%, dos retrocesos de magnitud que alimentan el clima de incertidumbre global y llegan a Nueva York como una sombra sobre el apetito por el riesgo.
El IPP sorprende y reaviva el temor inflacionario
El dato de la jornada fue el índice de precios al productor. El IPP interanual de Estados Unidos subió un 6,3%, muy por encima del 5,4% previsto y del 5,6% al que se revisó el registro anterior.
La sorpresa es relevante, porque los precios mayoristas suelen anticipar la presión que luego llega al consumidor, y un dato tan por encima de lo esperado complica el escenario de una Reserva Federal más benigna. El mercado, por ahora, lo lee como un argumento a favor de mantener las tasas altas por más tiempo.
El resto de la foto macro fue más tranquilo: las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo quedaron en 199.000, en línea con las 200.000 previstas.
En paralelo, Estados Unidos trasladó a los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) su insatisfacción con la liberación de reservas de emergencia y propuso complementarla con otros 100 millones de barriles, una iniciativa todavía en discusión y no una decisión aprobada.
El resto de la sesión dependerá de cuánto pese la sorpresa del IPP sobre las expectativas de la Fed y de si el desplome asiático encuentra freno o sigue contagiando a Wall Street.
