Wall Street inició la jornada bajo presión después de que un dato de inflación superior a lo esperado reavivara las dudas sobre el rumbo de las tasas de interés en Estados Unidos. El Nasdaq Composite y el S&P 500 lideran las pérdidas, mientras que el Dow Jones muestra una mayor resistencia. La sesión también registra movimientos pronunciados en algunas compañías, con Dell y Bank of America entre las más castigadas y Eli Lilly destacando en terreno positivo.
Los mercados reaccionaron con cautela a un índice de precios al consumidor (IPC) de septiembre del 3,7% interanual, por encima del 3,6% previsto. Esta lectura reforzó las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva durante más tiempo, provocando un nuevo repunte de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
Nasdaq Composite y S&P 500 concentran la mayor presión
El Nasdaq Composite cotiza cerca de los 26.969 puntos y se mantiene claramente por debajo de su media móvil exponencial (EMA) de 100 períodos, situada alrededor de los 27.247 puntos. El índice de fuerza relativa (RSI) se aproxima a niveles de sobreventa, reflejando la pérdida de impulso alcista, mientras que los semiconductores y otras compañías tecnológicas de crecimiento concentran buena parte de las ventas.

El S&P 500 también registra un retroceso significativo y se mueve alrededor de los 7.754 puntos, por debajo de su EMA de 100 períodos. La caída desde la zona de los 7.810-7.812 puntos fue rápida y deja al índice expuesto a una posible extensión de las ventas si pierde con claridad el soporte de los 7.750 puntos.
Por su parte, el Dow Jones muestra una estructura relativamente más resistente y cotiza cerca de los 51.679 puntos, aunque tampoco consigue escapar de la presión generalizada. Su composición sectorial, con una menor concentración en grandes tecnológicas que el Nasdaq, le permite amortiguar parte de las pérdidas. Sin embargo, el comportamiento del índice continúa condicionado por los elevados rendimientos de los bonos y los resultados corporativos mixtos.
Dell y Bank of America lideran las pérdidas
Dell Technologies retrocede alrededor del 8,07% y se posiciona entre las compañías más castigadas de la jornada. La acción enfrenta una fuerte presión vendedora después de que Barclays rebajara su recomendación, al considerar que buena parte del crecimiento esperado del negocio de servidores para IA ya está incorporado en la valoración. A esto se suman las preocupaciones sobre los márgenes de beneficio, el aumento de los costos de memoria y la capacidad de generación de caja.

Bank of America cae cerca del 7,94% después de presentar resultados inferiores a las expectativas del mercado. El banco también registró una sanción regulatoria de $1.200 millones relacionada con deficiencias en sus controles contra el lavado de dinero. La reacción bursátil añade presión al sector financiero, que ya enfrenta un entorno de rendimientos elevados y creciente incertidumbre macroeconómica.
En contraste, Eli Lilly avanza alrededor del 3,33% y destaca entre las compañías que consiguen desmarcarse de las ventas. La farmacéutica continúa respaldada por la fortaleza de su negocio de tratamientos metabólicos, especialmente Mounjaro y Zepbound. En un contexto de mayor aversión al riesgo, sus perspectivas comerciales contribuyen a sostener el interés de los inversores frente a la debilidad de las tecnológicas y los bancos.
Inflación y bonos vuelven a dominar la sesión
La evolución de los rendimientos del Tesoro estadounidense vuelve a convertirse en uno de los principales factores de presión para Wall Street. La rentabilidad del bono a 10 años se acercó nuevamente al 5,3% tras conocerse el dato de inflación, elevando los costos de financiación y reduciendo el atractivo relativo de las compañías con valoraciones más exigentes.
Este movimiento ayuda a explicar buena parte de la debilidad observada en el sector tecnológico y los fabricantes de semiconductores.
Por ahora, la sesión mantiene un sesgo bajista generalizado, con algunas excepciones puntuales. Dell y Bank of America reflejan el castigo a compañías afectadas tanto por factores particulares como por el deterioro del entorno macroeconómico, mientras que Eli Lilly consigue mantenerse en terreno positivo. Si los rendimientos de los bonos continúan avanzando, el Nasdaq Composite y el S&P 500 podrían seguir enfrentando presión vendedora durante el resto de la jornada.
