El mercado de valores estadounidense comienza a mostrar señales de advertencia que recuerdan a algunos de los períodos de mayor turbulencia de la década de 2010. Según Chris Watling, CEO y estratega jefe de Longview Economics, el endurecimiento de las condiciones de liquidez a escala mundial podría anticipar una fuerte corrección en la bolsa de valores.
«La liquidez se está restringiendo en todo el mundo y eso se refleja en numerosos mercados», afirmó Watling. El estratega señaló el aumento de la prima de riesgo de la deuda soberana francesa frente a otros países de la eurozona, las tensiones en los bonos corporativos estadounidenses con calificación CCC y el deterioro del crédito de alto rendimiento (high yield), además de señales de debilidad en determinados segmentos del mercado bursátil.
La combinación de políticas monetarias más restrictivas y una creciente concentración de las subidas bursátiles en un reducido grupo de compañías tecnológicas lleva al especialista a proyectar una corrección de entre el 10% y el 20% en el S&P 500. Según explicó a CNBC, este movimiento podría desarrollarse durante un período de dos a seis meses.
A continuación, analizamos los principales factores de vulnerabilidad que enfrenta el mercado, las advertencias de figuras destacadas de Wall Street y las alternativas defensivas que podrían considerar los inversores ante un escenario de mayor volatilidad.
¿Por qué se espera un ajuste drástico en el mercado de valores?
Para Watling, el contexto actual presenta similitudes con los episodios de 2011, 2015 y 2018, cuando los mercados atravesaron períodos de movimientos laterales antes de registrar correcciones importantes. En aquellas ocasiones, uno de los síntomas más relevantes fue el deterioro de la amplitud del mercado (market breadth), es decir, la reducción del número de acciones que participaban en las subidas de los principales índices.
En la actualidad, el estratega identifica tres factores que podrían favorecer un escenario similar. El primero es el endurecimiento de la liquidez global. Aunque un grupo reducido de grandes tecnológicas continúa sosteniendo los índices cerca de máximos, otros segmentos muestran señales de debilidad. Este contraste adquiere especial relevancia cuando los bancos centrales modifican su orientación monetaria y los costos de financiamiento comienzan a aumentar.
El segundo factor es la advertencia formulada por economistas del Banco Central Europeo (BCE). En un análisis publicado en agosto, los autores señalaron que las grandes revoluciones tecnológicas, como el ferrocarril, la electricidad e Internet, estuvieron acompañadas por importantes ciclos de expansión y corrección bursátil.
A medida que una tecnología se extiende por la economía, los inversores pueden exigir mayores primas de riesgo, presionando las valoraciones. La rápida expansión de la Inteligencia Artificial podría reproducir parte de esta dinámica, incluso si sus beneficios económicos terminan materializándose.
El tercer elemento es la naturaleza del ciclo económico. Watling considera que una caída de las acciones no necesariamente anticiparía una recesión en Estados Unidos, sino que podría representar una «corrección de mitad de ciclo». En su opinión, la economía estadounidense conserva fundamentos sólidos y un ajuste de los activos de riesgo podría contribuir a moderar las expectativas sobre las tasas de interés y, eventualmente, facilitar una recuperación de las condiciones de liquidez.
Ray Dalio advierte sobre el deterioro del flujo de caja libre y los bonos
A las advertencias de Longview Economics se suma la perspectiva de Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates. Durante su participación en el Milken Institute Asia Summit, celebrado en Singapur, el inversor señaló que las acciones enfrentan una presión creciente debido al aumento de los rendimientos de la deuda soberana y a las necesidades de financiamiento de gobiernos y empresas.
Si bien el mercado bursátil ha conseguido resistir el encarecimiento de los bonos gracias al crecimiento de los beneficios corporativos, Dalio advirtió que ese margen de protección se está reduciendo. A medida que los rendimientos de la renta fija aumentan y las acciones mantienen valoraciones elevadas, la diferencia entre sus retornos esperados disminuye. Esto deja a la renta variable más expuesta a posibles cambios en las condiciones financieras.
Flujo de caja libre frente a beneficios contables
Dalio también recomendó prestar mayor atención a la generación efectiva de efectivo de las compañías, en lugar de limitar el análisis a las ganancias contables:
- Riesgo de liquidez: el inversor explicó que una empresa puede registrar beneficios crecientes y, al mismo tiempo, experimentar un deterioro de su flujo de caja libre si necesita reinvertir grandes cantidades de capital. En ese escenario, la capacidad de generar liquidez disponible puede debilitarse pese a la mejora de los resultados contables.
- Mercado bajista en renta fija: el fundador de Bridgewater considera que los bonos atraviesan una fase bajista que todavía podría prolongarse. Entre los factores que presionan al mercado destacan los elevados déficits fiscales, las necesidades de emisión de deuda y la creciente demanda de financiamiento para desarrollar infraestructura de Inteligencia Artificial.
¿Dónde se refugiarán los capitales ante la corrección?
Ante un posible escenario de mayor volatilidad en los activos de riesgo y rendimientos elevados en la deuda soberana, algunos inversores podrían buscar oportunidades en sectores defensivos con valoraciones relativamente atractivas y una generación de ingresos más estable.
Chris Watling identificó un segmento específico de la renta variable europea que, a su juicio, podría ofrecer una alternativa táctica:
- Bienes de consumo básico de la eurozona (Consumer Staples): aunque no se trata de uno de los sectores más dinámicos del mercado, sus valoraciones relativas frente al conjunto de la renta variable europea se encuentran en niveles históricamente bajos, según el estratega. Esto podría ofrecer oportunidades en compañías con negocios más resistentes a las fluctuaciones del ciclo económico.
- Catalizador de recuperación: Watling explicó que estas acciones defensivas también han sufrido las consecuencias del aumento de los rendimientos de los bonos. Por ello, una estabilización o interrupción de esa tendencia podría favorecer una recuperación del interés comprador y convertir al sector en una alternativa de refugio temporal.
Elementos a considerar antes de poner en marcha la estrategia
La combinación de un mercado de deuda bajo presión, una menor diferencia entre los rendimientos esperados de bonos y acciones, y el deterioro de la amplitud bursátil refuerza la necesidad de mantener una postura prudente frente al riesgo.
Aunque Watling anticipa una corrección importante, no considera que necesariamente desemboque en una recesión. Por su parte, Dalio advierte sobre la creciente vulnerabilidad de las acciones, pero tampoco asegura que una venta masiva sea inminente.
En este contexto, controlar el apalancamiento, vigilar la generación de flujo de caja libre de las empresas y diversificar la exposición hacia sectores defensivos pueden contribuir a gestionar los riesgos de una cartera. Sin embargo, ninguna de estas estrategias garantiza protección frente a una caída generalizada, por lo que su conveniencia dependerá del horizonte de inversión y de la tolerancia al riesgo de cada inversor.
