Las bolsas de India cerraron el jueves 8 de octubre con fuertes pérdidas, lejos del inicio apenas débil que anticipaba la nota matinal de Reuters.
El Nifty 50 retrocedió un 1,64%, hasta 22.231,8 puntos, mientras el Sensex cedió un 1,44%, hasta 71.593,24: para este último fue su nivel más bajo en 32 meses. La jornada coincidió con el comienzo de la temporada de resultados de grandes empresas, encabezada por Tata Consultancy Services (TCS).
El mercado llegaba presionado por la decisión del Banco de la Reserva de India de elevar la tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 5,5%, y por la subida del petróleo.
El cambio de postura del banco central hacia un ajuste monetario calibrado aumentó la preocupación por el costo del crédito, al tiempo que el encarecimiento de la energía amenazaba con alimentar la inflación en una economía dependiente de las importaciones de crudo.
Las tasas y el petróleo ampliaron la caída
Antes de la apertura, los futuros GIFT Nifty se situaban en 22.600,5 puntos, ligeramente por debajo de los 22.603,05 con los que el índice principal había terminado el miércoles. La caída inicial fue limitada, pero se amplió a lo largo de la sesión: los 16 sectores principales acabaron en negativo y las empresas de pequeña y mediana capitalización perdieron un 2,3% y un 2,5%, respectivamente.
El cierre reflejó también la persistencia de las ventas extranjeras: los inversores internacionales acumularon salidas netas de 469.900 millones de rupias en nueve jornadas.
A la presión sobre las acciones se sumaron el debilitamiento de la rupia y el avance del Brent por encima de US$ 104, factores que complican las expectativas de inflación y reducen el margen para una política monetaria más flexible.
TCS abrió la temporada de resultados
En la apertura, el sector tecnológico parecía resistir mejor que el resto: su índice llegó a subir un 1,9%, impulsado por un avance cercano al 2,7% de TCS antes de que la compañía presentara sus cuentas. Sin embargo, esa fortaleza no se sostuvo durante toda la jornada y la acción terminó con una baja aproximada del 0,2%, antes de que se conocieran los resultados correspondientes al trimestre cerrado en septiembre.
Tras el cierre bursátil, el comunicado de TCS mostró ingresos de US$ 7.642 millones, un 2,4% más interanual en dólares y un 0,2% por encima del trimestre anterior.
La empresa informó un beneficio neto de US$ 1.450 millones y un margen operativo del 24%, además de ingresos anualizados vinculados a inteligencia artificial de US$ 3.100 millones. Son cifras difundidas después de la negociación regular, por lo que no explican el movimiento de la acción durante la rueda.
Qué observar tras una sesión de ventas
La jornada dejó dos planos distintos para los inversores: un entorno general deteriorado por tasas más altas, petróleo caro y salida de capitales, y resultados empresariales que comienzan a mostrar cómo están evolucionando los ingresos y márgenes. El desempeño de TCS ofrece una primera referencia para las grandes firmas tecnológicas indias, pero no elimina los riesgos macroeconómicos que dominaron la sesión.
En los próximos días, el mercado seguirá de cerca la trayectoria del crudo, los flujos extranjeros y las señales del banco central, mientras nuevas compañías publican sus balances.
La pregunta será si la mejora de beneficios alcanza para compensar un costo de financiación mayor y la presión sobre el consumo. Por ahora, el cierre del jueves indica que las preocupaciones macroeconómicas tuvieron más peso que el inicio de la temporada de resultados.
