Las plataformas de criptoactivos autorizadas en la Unión Europea deben dejar de ofrecer a sus clientes servicios que permitan adquirir o aumentar posiciones en stablecoins que no cumplan MiCA. La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) expuso esta expectativa en un comunicado publicado el 8 de octubre, mientras que los supervisores nacionales deberán vigilar cómo se gestionan los saldos que ya existen.
El plazo de tres meses se refiere a esas exposiciones previas: las autoridades nacionales deben exigir que se resuelvan lo antes posible y, como límite, dentro de los tres meses posteriores a la publicación de la opinión. La fecha resultante es el 8 de enero de 2027. Ese margen no funciona como permiso para mantener abiertas nuevas compras o ampliar posiciones durante todo el trimestre.
Qué cambia para las plataformas autorizadas
La opinión abarca dos categorías reguladas por MiCA: fichas referenciadas a activos y fichas de dinero electrónico. El documento no presenta una lista cerrada de monedas, sino un criterio de cumplimiento aplicable a cada token y a los servicios que se ofrecen a clientes de la Unión Europea. Por ello, las decisiones prácticas dependerán de la evaluación del activo y de las instrucciones de cada supervisor.
El alcance tampoco se limita al botón de compra en una plataforma. El regulador menciona negociación, cambio, ejecución y transmisión de órdenes, asesoramiento, transferencias, custodia, administración y gestión de carteras. También pide controles técnicos, contractuales y organizativos para impedir que un cliente pueda acceder a una stablecoin no conforme o incrementar su exposición mediante servicios combinados.
Los usuarios aún pueden resolver posiciones anteriores
En paralelo, las entidades podrán mantener únicamente actividades necesarias para liquidar, convertir, retirar, transferir o custodiar los activos afectados que ya estén en manos de usuarios. Esas operaciones deberán ser temporales, proporcionadas al riesgo y supervisadas de cerca. La excepción busca facilitar una salida ordenada de posiciones antiguas, sin convertir la fase de transición en una continuidad normal del producto.
Para un cliente, la consecuencia puede variar según la plataforma y el país: recibir instrucciones para vender o convertir un saldo, trasladarlo a otra dirección o retirarlo antes de una fecha propia. El límite europeo de enero es un máximo para remediar exposiciones existentes, por lo que un proveedor podría fijar pasos o cierres anteriores conforme a lo que le requiera su autoridad nacional.
La información recogida por CoinDesk señala a USDT como uno de los ejemplos más visibles en el debate europeo, aunque la opinión no identifica tokens por nombre. Esa distinción importa: la medida se formula sobre la conformidad con MiCA y no como una orden general de confiscar o borrar los saldos de una moneda determinada.
El objetivo es aplicar MiCA de forma uniforme
Las exigencias de MiCA para los emisores buscan que las stablecoins ofrecidas bajo el marco europeo cuenten con reglas sobre reservas, reembolsos, gobernanza e información al público. Si un intermediario autorizado mantiene accesible un token que no supera ese marco, los requisitos aplicados a otros emisores perderían efectividad en la práctica. El nuevo pronunciamiento intenta cerrar esa diferencia de trato.
El punto central del anuncio es, por tanto, doble: el acceso nuevo a stablecoins no conformes debe cesar, mientras las posiciones heredadas deben resolverse con supervisión nacional y sin superar el plazo máximo de tres meses. Los detalles operativos llegarán de cada autoridad y de las comunicaciones de los proveedores a sus clientes.
