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Espacio patrocinadoLas stablecoins ganan espacio en la gestión financiera de las empresas. Su utilidad se extiende al cobro de facturas, los pagos internacionales y la administración de tesorería, con una demanda creciente de servicios que conecten estas operaciones con la banca tradicional.
Según datos del informe de Chainalysis de 2025 citados en el comunicado, el 60% de los pagos con stablecoins corresponde a operaciones entre empresas. El documento también señala que su capitalización supera los $300.000 millones en 2026 y recoge una proyección de Standard Chartered que sitúa ese mercado en $2 billones para 2028.
Las stablecoins acercan los pagos digitales a la banca empresarial
Estos activos están diseñados para mantener una paridad con monedas fíat, como el dólar. Para las compañías, su atractivo está en poder transferir fondos mediante redes que operan las 24 horas, todos los días, sin depender de los horarios bancarios y con liquidaciones que pueden completarse en minutos.
Sin embargo, recibir criptoactivos no resuelve por sí solo todas las necesidades financieras. Las empresas también requieren convertir fondos, disponer de dólares y atender obligaciones en moneda fíat. Esa combinación explica el interés por integrar servicios bancarios y activos digitales.
En este contexto, Towerbank, propietario de la aplicación de cripto y banca ikigii, lanzó en septiembre cuentas de activos digitales para empresas. Gabriel Campa, Head de Digital Assets de ikigii by Towerbank International Inc., sostiene que las stablecoins están evolucionando hacia soluciones para pagos, cobros y tesorería. Desde su perspectiva, elegir un socio que conecte estas funciones con la banca cobra cada vez más importancia.
Cobros y pagos internacionales entre los principales usos
Towerbank identifica el cobro y la liquidación en USDT y USDC como uno de los principales usos empresariales. Según la entidad, las compañías que reciben estas stablecoins mediante sus servicios bancarios pueden convertirlas a dólares el mismo día, sin recurrir a exchanges o pasarelas externas.
El mecanismo apunta, entre otros, a exportadores, marketplaces y proveedores de servicios digitales que trabajan con clientes internacionales. La posibilidad de conectar el cobro con la disponibilidad de fondos busca simplificar procesos que suelen distribuirse entre varias plataformas.
Un segundo uso es el pago a proveedores en otros países. Las empresas con presencia regional o cadenas de suministro repartidas entre diferentes mercados pueden utilizar stablecoins para transferir fondos. La integración bancaria ofrece una vía para incorporar estas operaciones dentro de su gestión financiera habitual.
Una tesorería que combina dólares y activos digitales
El tercer caso es la administración de reservas en moneda fíat y criptoactivos. Mesas OTC, exchanges y fintechs pueden ajustar esa composición de acuerdo con sus pagos, necesidades de liquidez y estrategia financiera.
La conexión también resulta relevante para empresas Web3 que generan ingresos digitales, pero deben abonar salarios, proveedores y otros gastos en moneda fíat. Para Johan Hernández, Digital Assets Business Lead de ikigii, el proceso continúa después de recibir stablecoins: incluye convertirlas, administrar la liquidez y utilizarlas para cumplir obligaciones.
La propuesta de una infraestructura integrada busca reunir esas etapas y reducir la necesidad de operar con múltiples proveedores. Así, el uso corporativo de activos digitales amplía su alcance más allá de la inversión.
