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Espacio patrocinadoEl dólar estadounidense registró un fuerte repunte frente al yen durante la jornada del viernes, llegando a superar temporalmente la barrera de los 158 yenes. El movimiento se produjo después de la reunión de política monetaria en la que el Banco de Japón (BoJ) elevó nuevamente las tasas de interés.
Pese al endurecimiento monetario, los operadores de Forex interpretaron algunos elementos de la decisión como menos restrictivos de lo esperado, provocando una depreciación de la moneda japonesa.
El banco central japonés elevó su tasa de interés de referencia desde el 1% hasta el 1,25%, su nivel más alto en 31 años y en línea con las expectativas generales del mercado. Sin embargo, dos de los nueve miembros del consejo votaron en contra de la subida, dejando la decisión final en 7 votos a favor y 2 en contra.
Los dos funcionarios que se opusieron al incremento, Toichiro Asada y Ayano Sato, fueron nombrados por la primera ministra Sanae Takaichi y son considerados miembros más acomodaticios dentro del consejo. Su voto generó dudas entre algunos operadores sobre la velocidad con la que el BoJ continuará elevando las tasas durante los próximos meses.
A pesar de estas dudas, el gobernador del BoJ, Kazuo Ueda, mantuvo abierta la posibilidad de nuevos incrementos e incluso señaló que el banco central no descarta subidas consecutivas o movimientos de 50 puntos básicos si la evolución de la inflación lo requiere. Sin embargo, la ausencia de una orientación claramente más restrictiva a corto plazo favoreció inicialmente las ventas de yenes.
El dólar llegó de esta manera a alcanzar aproximadamente 158,05 yenes, su nivel más alto en dos semanas. La fuerte depreciación de la moneda japonesa también elevó nuevamente las expectativas de una posible intervención de las autoridades en el mercado cambiario.

El índice Nikkei avanza impulsado por el sector tecnológico
Paralelamente al endurecimiento monetario en Japón, la bolsa de Tokio reaccionó con importantes avances después del comunicado del banco central. El Nikkei 225 llegó a subir más de un 2% durante la sesión, favorecido por las compras de acciones vinculadas con la Inteligencia Artificial y los semiconductores, además del debilitamiento del yen.
Al cierre de la jornada, el Nikkei 225 sumó 882,70 puntos, un incremento del 1,38%, hasta situarse en 65.018,95 unidades. En contraste, el índice general Topix registró un comportamiento mucho más débil y terminó con una caída de 3,05 puntos, equivalente al 0,07%, hasta los 4.091,14 puntos.
El mercado encontró un fuerte respaldo en las acciones vinculadas con la Inteligencia Artificial y la industria de semiconductores. Empresas como Kioxia, Advantest y otros fabricantes relacionados con chips destacaron entre los valores con mejor comportamiento. El debilitamiento del yen también proporcionó apoyo adicional a determinadas compañías exportadoras, al aumentar potencialmente el valor en moneda local de sus ingresos obtenidos en el extranjero.
La jornada, sin embargo, estuvo lejos de mostrar una subida generalizada. Mientras las compañías tecnológicas y de semiconductores concentraron buena parte de las compras, numerosos sectores registraron retrocesos. De hecho, en el mercado principal de Tokio hubo más acciones bajistas que alcistas durante la sesión.
Dentro de los grupos con mejor desempeño destacaron los metales no ferrosos y los equipos eléctricos. Por el contrario, los sectores de electricidad, gas y productos vinculados con el petróleo registraron caídas después de sus recientes avances. Esta rotación permitió al Nikkei avanzar con fuerza pese al comportamiento prácticamente lateral del Topix.
Perspectivas para las tasas de interés y la inversión en Japón
Desde Sumitomo Mitsui DS Asset Management destacan que una trayectoria previsible de las tasas puede ofrecer mayor estabilidad a las empresas japonesas. Si el BoJ continúa aplicando aumentos de manera gradual y consigue comunicar con claridad sus próximos pasos, las compañías podrían disponer de un entorno más predecible para ejecutar inversiones de capital.
Sin embargo, el propio Ueda dejó claro que el banco central no necesariamente mantendrá un ritmo lento. El gobernador señaló que la institución busca actuar de manera preventiva para evitar que la inflación supere persistentemente su objetivo del 2%, por lo que la evolución de los precios seguirá condicionando las próximas decisiones.
El comportamiento del yen también dependerá del diferencial de tasas entre Japón y Estados Unidos. Mientras el BoJ mantiene su proceso de normalización monetaria, la Reserva Federal también acaba de elevar sus tasas y ha mantenido una postura restrictiva, lo que continúa favoreciendo rendimientos considerablemente más altos en Estados Unidos.
Por ello, la volatilidad del tipo de cambio podría permanecer elevada mientras los inversores evalúan el ritmo de las próximas subidas del BoJ, las decisiones de la Fed y la política económica del Gobierno japonés. Tokio termina así la semana con un Nikkei fortalecido, pero con señales más mixtas en el conjunto del mercado bursátil.
