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Espacio patrocinadoUna tecnología que alcanzó notoriedad mundial durante la pandemia vuelve a colocar a Moderna en el centro de atención de Wall Street. La biotecnológica presentó junto con Merck resultados positivos en un ensayo avanzado de una vacuna personalizada de ARNm contra el melanoma, un avance que impulsó con fuerza las acciones de ambas compañías y reforzó las expectativas sobre el potencial de esta plataforma más allá del COVID-19.
Puntos clave:
- La vacuna personalizada de Moderna, combinada con Keytruda, redujo la recurrencia del melanoma frente al uso exclusivo de la inmunoterapia.
- Las acciones de Moderna llegaron a más que duplicarse tras conocerse los resultados del ensayo.
- La compañía considera que el tratamiento podría recibir autorización en 2027, aunque dependerá del proceso de revisión regulatoria.
El ensayo cambia las perspectivas para Moderna
La combinación de la vacuna personalizada con Keytruda alcanzó el objetivo principal del estudio al reducir las recurrencias del melanoma frente al uso exclusivo de la inmunoterapia. Según el blog oficial de Moderna, el ensayo de fase 3 INTerpath-001 también cumplió un objetivo secundario al ralentizar la propagación del cáncer hacia otras partes del organismo.
Para Moderna, estos resultados refuerzan la posibilidad de extender su tecnología de ARNm más allá de las enfermedades infecciosas. Desde la perspectiva de los inversores, también abren expectativas sobre nuevas fuentes de ingresos en oncología y una menor dependencia del negocio que impulsó a la compañía durante la pandemia.
Detrás de esta estrategia se encuentra un tratamiento diseñado a partir de las mutaciones presentes en el tumor de cada paciente. Un algoritmo selecciona hasta 34 de ellas para desarrollar una vacuna personalizada, en un proceso que actualmente tarda alrededor de seis semanas.
Las acciones de Moderna reaccionan con fuerza
La respuesta del mercado fue inmediata. Las acciones de Moderna llegaron a más que duplicarse en las operaciones previas a la apertura de Wall Street y acumularon una subida de hasta el 147% durante la última semana, mientras que Merck avanzó cerca del 9%. El movimiento refleja la importancia que los inversores atribuyen al programa oncológico dentro de las perspectivas futuras de la biotecnológica.

La subida adquiere todavía mayor relevancia porque Moderna ya acumulaba un avance cercano al 13% en 2026 antes de conocerse los resultados. El ensayo contra el melanoma era considerado una prueba crucial para evaluar si la plataforma de ARNm podía generar productos relevantes más allá del COVID-19, por lo que el resultado positivo reduce parte de la incertidumbre en torno al futuro de su cartera de productos.
Pese al entusiasmo inicial, todavía quedan interrogantes importantes. Moderna y Merck no han detallado la magnitud exacta de la mejora en la supervivencia sin recurrencia, mientras el seguimiento del ensayo continúa para evaluar otros objetivos, incluida la supervivencia global. También persisten dudas sobre el costo y la viabilidad de producir vacunas personalizadas a gran escala.
El melanoma podría abrir una nueva etapa para la compañía
Moderna y Merck ya prueban esta estrategia en otros tipos de cáncer, incluido el de pulmón, aunque los estudios sobre melanoma continúan siendo los más avanzados. Las expectativas ya venían aumentando desde un ensayo de fase intermedia, en el que los pacientes tratados con la vacuna y Keytruda mostraron un 49% menos de probabilidades de morir o sufrir una recurrencia después de cinco años frente a quienes recibieron únicamente Keytruda.
Ahora, el siguiente paso será presentar los datos completos y avanzar en el proceso de revisión regulatoria. El CEO de Moderna, Stéphane Bancel, señaló que el producto podría recibir autorización en 2027, siempre que el proceso avance favorablemente.
Si el tratamiento supera esta etapa y demuestra que puede producirse de manera viable a mayor escala, Moderna podría convertir uno de sus proyectos más importantes en oncología en una nueva fuente de crecimiento. Esta posibilidad también ayuda a explicar la fuerte reacción de sus acciones, ya que el mercado comienza a valorar un escenario en el que la compañía amplíe significativamente su negocio más allá de las vacunas contra enfermedades infecciosas.
