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Espacio patrocinadoEl secretario del Tesoro de Estados Unidos salió a presionar públicamente al Senado para que vote sin más demora la CLARITY Act, la legislación llamada a fijar el marco regulatorio de los activos digitales en el país.
En una declaración de tono inusualmente combativo, responsabilizó directamente a los demócratas por el estancamiento y calificó la situación como el umbral de «una victoria histórica» para el liderazgo estadounidense.
Los tres puntos clave de la declaración:
- Bessent reclama una votación inmediata sobre un texto que, según describe, ya está «floor-ready» y a la espera en el pleno del Senado.
- Acusa a los demócratas de bloquearlo por cálculo político y por temor a la senadora Elizabeth Warren y al «Anti-Crypto Army» que ella prometió construir.
- Sostiene que la ley refuerza -y no debilita- las salvaguardas al consumidor y los controles contra las finanzas ilícitas.
El Tesoro sale a presionar
En su mensaje, Bessent recordó que la Cámara de Representantes aprobó la CLARITY Act hace más de un año y que desde entonces hubo miles de horas de negociación bipartidista a nivel de equipos y legisladores. Los comités de Banca y Agricultura del Senado avanzaron sus respectivos títulos, y los republicanos produjeron un producto listo para el pleno.
«América liderará o no lo hará. No es más complicado que eso», planteó, enmarcando la votación como una prueba del excepcionalismo estadounidense que, advirtió, dejaría de ser un objetivo bipartidista si la ley naufraga.
La disputa por las salvaguardas
El funcionario dedicó buena parte de su declaración a rebatir el argumento demócrata. Según su propio planteo, los demócratas del Senado sostienen que la CLARITY Act carece de protecciones para los consumidores y se queda corta frente a las finanzas ilícitas, una lectura que Bessent rechazó de plano.
Contra esa objeción, sostuvo que los Títulos II y III elevan de manera sustancial las obligaciones regulatorias y de cumplimiento normativo de los intermediarios de activos digitales, hasta equipararlos con las instituciones financieras tradicionales.
También defendió la Blockchain Regulatory Certainty Act, que -afirmó- se limita a codificar una política del Tesoro consistente entre administraciones: los desarrolladores no custodios nunca estuvieron sujetos a obligaciones de registro bajo la Bank Secrecy Act. Sumó como respaldo que la Fraternal Order of Police, que antes se oponía al proyecto, ahora lo endosa.
La sombra del «Anti-Crypto Army»
El pasaje más áspero apuntó a la interna demócrata. Bessent afirmó que muchos de los legisladores que hoy frenan la ley recibieron millones de dólares de la propia industria cripto, y que su verdadero temor es el flanco izquierdo de Warren, a quien se refirió en términos despectivos como «ardilla con anteojos». Anticipó que el líder de la mayoría, John Thune, pondrá esa hipótesis a prueba en los próximos días.
Cerró su declaración con una cita de Satoshi Nakamoto, el creador de Bitcoin: «Si no me crees o no lo entiendes, no tengo tiempo para intentar convencerte, lo siento».
