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Espacio patrocinadoLas tensiones tecnológicas entre Washington y Pekín escalaron significativamente en el ámbito de la Inteligencia Artificial durante los últimos días. Funcionarios de la administración de Donald Trump amenazaron con imponer sanciones contra varias startups chinas de IA. La advertencia apunta principalmente a Moonshot AI, acusada por la Casa Blanca de utilizar tecnología de empresas estadounidenses para desarrollar sus modelos.
La ofensiva política se intensificó después de que la compañía china presentara en el mercado internacional su nuevo modelo Kimi K3. Este sistema de pesos abiertos cuenta con 2.8 billones de parámetros y ofrece un rendimiento competitivo frente a modelos avanzados como Claude Fable 5. Sin embargo, una de sus principales ventajas reside en sus menores costos operativos para desarrolladores y empresas.
El éxito de los modelos chinos de pesos abiertos genera preocupación entre los organismos de seguridad estadounidenses. Los datos de OpenRouter muestran que los sistemas desarrollados en China llegaron a representar cerca del 30% del uso total de la plataforma en determinadas semanas. Además, varias empresas internacionales han comenzado a incorporar estos modelos debido a su relación entre costo y rendimiento.
Moonshot AI también prepara una posible oferta pública inicial en la Bolsa de Hong Kong durante los próximos seis meses. Las proyecciones sitúan la valoración de la empresa por encima de los $30.000 millones. No obstante, las actuales disputas políticas y regulatorias podrían afectar sus planes de financiamiento antes del debut bursátil.

Washington investiga el presunto uso irregular de servidores y microchips por parte de las startups chinas de IA
Las autoridades estadounidenses investigan si algunas empresas chinas accedieron de manera irregular a semiconductores avanzados sujetos a restricciones de exportación. Como consecuencia, estas compañías podrían ser incorporadas a la «Lista de Entidades» del Departamento de Comercio, lo que limitaría su acceso a tecnología estadounidense.
El director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, Michael Kratsios, denunció presuntas prácticas indebidas por parte de Moonshot AI. El funcionario afirmó en X que la empresa habría utilizado un proceso de destilación sobre Claude Fable 5, desarrollado por Anthropic, para contribuir al entrenamiento de Kimi K3. La destilación permite transferir determinadas capacidades de un modelo avanzado hacia otro sistema, generalmente más pequeño o eficiente.
Según las acusaciones de la Casa Blanca, Moonshot AI habría construido una plataforma interna para realizar estas operaciones a gran escala y evitar los sistemas de detección de los proveedores estadounidenses. Las autoridades también investigan informes sobre el uso de servidores equipados con procesadores gráficos GB300 de Nvidia ubicados en Tailandia. Moonshot AI no ha sido declarada culpable de estas acusaciones.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, respaldó la postura de la administración y señaló que las sanciones económicas continúan sobre la mesa. Según el funcionario, la publicación de modelos con pesos abiertos no justifica la apropiación de propiedad intelectual ni el incumplimiento de las restricciones comerciales estadounidenses.
El código abierto impulsa la influencia geopolítica de Pekín en el Sur Global
La estrategia de reducir costos y publicar modelos con pesos abiertos consolidó la adopción internacional de las startups chinas de IA. Durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial celebrada en Shanghái, el gobierno de Xi Jinping promovió el acceso a estas tecnologías como una alternativa para los países en desarrollo. China también anunció iniciativas de cooperación destinadas a ampliar el uso de sus modelos en las economías del Sur Global.
Frente a esta expansión, la Casa Blanca estudia posibles restricciones al uso de modelos chinos de Inteligencia Artificial en Estados Unidos. Algunos especialistas en seguridad advierten que la incorporación de sistemas extranjeros en infraestructuras críticas podría generar riesgos relacionados con la protección de datos, la integridad del software y la dependencia tecnológica.
Sin embargo, varias startups estadounidenses sostienen que una prohibición general también reduciría la competencia y elevaría los costos de acceso a la IA.
