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Espacio patrocinadoEl mercado Forex vuelve a tener a Japón en el centro de la escena. El yen, que el martes tocó un mínimo de cuatro décadas en 162,84 unidades por dólar, logró recuperar terreno hasta la zona de 161,2, y el Gobierno japonés aprovechó el respiro para enviar un mensaje inequívoco: la opción de intervenir sigue sobre la mesa, y la coordinación con Estados Unidos permanece activa.
La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, declaró el viernes en rueda de prensa que la postura de Tokio «no ha cambiado en absoluto» y que las autoridades responderán «de manera apropiada en cualquier momento que sea necesario».
Para subrayar el grado de vigilancia, añadió que los equipos de Japón y Estados Unidos se mantienen en contacto estrecho sobre asuntos cambiarios «incluso cuando Estados Unidos está de feriado», en referencia al 4 de julio.
El dato de empleo que le dio aire al yen
El rebote de la divisa japonesa no nació en Tokio, sino en Washington. El informe de empleo estadounidense del jueves resultó más débil de lo esperado, y el mercado reaccionó recortando las apuestas de una subida inminente de tasas por parte de la Reserva Federal. Ese ajuste debilitó al dólar de manera generalizada y le regaló al yen su mejor jornada en semanas.
De hecho, el movimiento del jueves fue tan brusco que algunos operadores llegaron a preguntarse si Tokio había intervenido de forma encubierta, aunque las mesas de trading coincidieron en que la magnitud del salto era demasiado modesta para sugerir una acción oficial. Lo que sí quedó instalado es la sospecha de que las autoridades japonesas podrían estar adoptando una táctica menos previsible, con menos advertencias verbales y más elemento sorpresa.
La factura interna de un yen débil
Mientras el mercado especula, la economía real ya paga el costo. Un informe del think tank Tokyo Shoko Research reveló que las quiebras corporativas vinculadas a la debilidad del yen sumaron 45 en la primera mitad del año, un aumento del 32,3% interanual, golpeando con especial dureza a los mayoristas con escaso poder de fijación de precios.
El encarecimiento de las materias primas importadas, agravado por los precios de la energía ligados al conflicto con Irán, aprieta a hogares y empresas por igual.
Katayama respondió que el Gobierno implementará medidas para revitalizar la actividad del sector privado, aunque el margen fiscal genera sus propias tensiones.
La recaudación tributaria de Japón alcanzó un récord de 84,2 billones de yenes en el ejercicio 2025, el sexto año consecutivo de máximos, pero ni siquiera eso calmó a los inversores: el rendimiento del bono soberano a 10 años tocó el viernes su nivel más alto en 30 años.
Un equilibrio cada vez más delicado
Detrás de esa desconfianza está el plan económico de la primera ministra Sanae Takaichi, que el mercado interpreta como una señal de mayor gasto público y de resistencia a nuevas subidas de tasas del Banco de Japón.
Katayama negó cualquier giro de política y defendió el compromiso del Gobierno con la salud fiscal, pero las grietas empiezan a asomar: Toshihiro Nagahama, economista cercano al oficialismo y históricamente partidario de políticas laxas, pidió el jueves subidas moderadas del BOJ como vía para «corregir la debilidad excesiva del yen».
Para el operador de Forex, el mensaje es claro. El par USD/JPY se mueve ahora en un terreno donde cada dato estadounidense, cada declaración de Tokio y cada movimiento del bono japonés puede detonar volatilidad.
La tendencia de fondo sigue favoreciendo al dólar, pero operar cerca de máximos históricos con un ministerio de Finanzas en modo emboscada exige algo que el mercado había olvidado: respeto.
-Mr. Market
