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Espacio patrocinadoLas pérdidas por fraudes vinculados a criptomonedas en Estados Unidos treparon un 66% interanual hasta los $11.370 millones en 2025, según datos del Buró Federal de Investigaciones (FBI). El salto coincide con la irrupción de la inteligencia artificial generativa, que entrega a los estafadores herramientas cada vez más sofisticadas para engañar a sus víctimas.
Las estafas de inversión -en las que se atrae a los usuarios hacia sitios web falsos a través de redes sociales y aplicaciones de citas- concentraron cerca del 60% del total, equivalente a $7.200 millones, de acuerdo con el mismo organismo.
Una historia que se repite
En enero de 2025, una mujer de Massachusetts conoció en Tinder a un hombre que se hacía llamar «Martin», quien aseguraba ser un asesor financiero con la habilidad de multiplicar su dinero a través de inversiones en criptomonedas. Aunque nunca lo conoció personalmente, ya que él siempre tenía excusas, como presuntos viajes a Florida para dar presentaciones, ella decidió transferirle 500.000 dólares en Tether, una stablecoin vinculada al dólar, a la plataforma de inversión que él le recomendaba. Lamentablemente, el sitio resultó ser fraudulento.
El método es sistemático. Los estafadores inician contacto a través de redes sociales o aplicaciones de citas, cultivando la confianza durante semanas. Comienzan con inversiones pequeñas que, paulatinamente, aumentan. Cuando la víctima intenta retirar sus fondos, les exigen pagos adicionales por presuntos impuestos y comisiones, o simplemente interrumpen toda comunicación.
Centros de fraude en el Sudeste Asiático
Buena parte de estas operaciones se ejecuta desde centros de fraude administrados por grupos criminales chinos en la frontera entre Myanmar y Tailandia, o en Camboya.
En abril, el Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) imputó a dos ciudadanos chinos acusados de gestionar uno de esos centros en Myanmar e intentar abrir otro en Camboya. Las autoridades incautaron más de $700 millones en criptomonedas presuntamente ligadas a delitos, junto con más de 500 sitios de inversión falsos.
Según el DOJ, las organizaciones atraían trabajadores al Sudeste Asiático con promesas de empleos técnicos bien remunerados, les confiscaban la documentación y los mantenían cautivos para forzarlos a estafar a estadounidenses. Los guiones que utilizaban suplantaban a representantes de JPMorgan y otros bancos, e incluso a la Policía de Nueva York.
Las stablecoins como Tether aparecen una y otra vez en estas maniobras. «Quieren usar stablecoins porque evitan la volatilidad», explicó Jason Tower, experto sénior de la Global Initiative Against Transnational Organized Crime. «Si usaran algo que no esté anclado al dólar, quedarían expuestos a las fluctuaciones del mercado», añadió.
La IA como nueva arma del engaño
La IA generativa potencia el fraude: produce conversaciones naturales en varios idiomas y altera la apariencia de las personas mediante filtros. Ya se detectaron casos en los que se combinó con identidades robadas para burlar la verificación de identidad de los exchanges.
El fenómeno no se limita a Estados Unidos. En Japón, los casos de «fraude especial» relacionados con transferencias en criptomonedas se dispararon a 1.213 en 2025, incrementándose aproximadamente diez veces con respecto al año anterior, según informó la Agencia Nacional de Policía.
Las pérdidas aumentaron de 3.400 millones de yenes a más de 19.000 millones, lo que equivale a aproximadamente 118 millones de dólares estadounidenses.
