Mientras otros mercados cierran, existen instrumentos que operan 24/7 → Descubre los índices sintéticos.
Espacio patrocinadoEn el escenario principal del segundo día de eMerge Americas 2026, el evento tecnológico global que se celebra del 22 al 24 de abril en Miami Beach, Brad Garlinghouse, CEO de Ripple, se sentó con Francis Suárez para una conversación que dejó dos mensajes centrales.

El primero: el bear market actual es el más suave de la historia cripto. El segundo: el volumen de dinero que ya circula por la infraestructura de Ripple sin tocar rails cripto es tan enorme que cualquier migración, por pequeña que sea, representará un cambio de escala sin precedentes.
13 billones de dólares y 0% en cripto
El dato más revelador de la sesión llegó cuando Garlinghouse compartió las cifras operativas de Ripple Treasury: el año pasado orquestaron 13 billones de dólares en pagos. Ninguno de esos dólares se movió a través de cripto.
«El año que viene, ¿eso será un 1%, 2%, 3%, 4%?», planteó. «Con el tiempo, moveremos más y más de ese volumen a rails cripto, usando stablecoins, usando XRP. Y la gente todavía subestima lo consecuente que eso será».
Para Garlinghouse, el potencial del mercado de la tecnología blockchain está siendo subestimado, similar a lo que ocurrió con Uber cuando se le comparaba únicamente con la industria del taxi.
«No se trata solo de pagos», señaló. «Si puedes eliminar la fricción en la liquidación de bonos, hipotecas o cualquier transacción en el ámbito digital, logras que la economía sea más eficiente. Y eso beneficia a todos».
El bear market más suave de la historia
Garlinghouse puso en perspectiva la caída actual con datos de ciclos anteriores. En el bear market de 2017-2018, Bitcoin cayó un 90% de pico a valle. En el siguiente ciclo, cayó un 70%. En el actual, la caída ha sido de aproximadamente un 50-55%. «Es indicativo de la dirección macro», dijo. «La tecnología está madurando, la clase de activo está madurando, los participantes están madurando».
Lo que le resulta más llamativo es que, paradójicamente, este bear market coincide con el mejor momento regulatorio e institucional que ha vivido el sector. Morgan Stanley lanzó un ETF de Bitcoin que fue el más exitoso de su historia.
Charles Schwab abrió trading spot de cripto a 39 millones de clientes. Y la presión inflacionaria global hace que los activos no inflacionarios resulten cada vez más atractivos.
La Clarity Act como catalizador del próximo rally
Garlinghouse dedicó parte de la conversación a la legislación pendiente en Washington. El Genius Act, enfocado en stablecoins, se aprobó el verano pasado. Ahora el debate está en la Clarity Act, que busca dar certeza jurídica codificada a activos como ETH, Solana y otros que no cuentan con la claridad que XRP obtuvo a través de un caso judicial de 150 millones de dólares.
«XRP obtuvo claridad a través de un caso que nos costó 150 millones y cuatro años de mi vida», dijo Garlinghouse. «Pero, ¿qué pasa con el resto? Si queremos que un CEO de un banco estadounidense se atreva a usar estas tecnologías sin miedo a que una futura administración lo ataque, necesitamos legislación codificada».
Su tesis es directa: si la Clarity Act se aprueba, las grandes instituciones que han sido cautelosas darán el paso definitivo hacia la adopción cripto, lo que probablemente impulse un rally significativo.
Ripple abandonó las CBDCs y pivotó a lo que sabe hacer
Garlinghouse también confirmó que Ripple dejó atrás su negocio de monedas digitales de bancos centrales. Tras trabajar con entre 12 y 14 bancos centrales de todo el mundo, concluyeron que ese negocio se parecía más a consultoría que a tecnología de pagos.
«Eso es lo que hacen Accenture o IBM», dijo. «No es nuestro negocio». La empresa se enfoca ahora exclusivamente en pagos transfronterizos y treasury management, donde cada transacción de XRP se liquida en tres a cinco segundos por fracciones de centavo.
El cierre de Garlinghouse fue personal. Cuando le preguntaron cuánto disfruta lo que hace, respondió con la pregunta que le hace a todo candidato que entrevista en Ripple: «En una escala de 1 a 10, ¿qué tan afortunado eres?» Y añadió: «Si alguien dice que es un 4, tiene mala actitud. Yo soy un 11».
